El Mundo al Instante

¿Es necesario despegar o hacer el rodaje en un auto nuevo o recién reparado? No, pero con ciertas precauciones

Por Fernando Santos Morales

La inquietud de muchas personas cuando están estrenando un vehículo, o le acaban de reparar el motor, es si se debe realizar el famoso rodaje – despegue o no. Ante todo un automóvil no es sólo motor, no es una planta motriz estática, pues está conformado por muchísimos sistemas y componentes que en conjunto, hacen posible su buen funcionamiento, y merecen ser cuidados y mantenidos según los mandatos del fabricante.

Los motores actuales están mucho mejor fabricados y son más durables que nunca gracias a los avances de la ingeniería lo cual incluye tolerancias menores con aceites multigrados de baja viscosidad, temperaturas de trabajo en general algo más altas gracias a que los sistemas de refrigeración trabajan con más presión (las altas temperaturas hacen parte de una buena combustión, lo que genera menos gramos de CO2 por kilómetro recorrido y más potencia), materiales  sofisticados que los aligeran, y unos acabados en las camisas-cilindros y cigueñales mucho más finos y cuidados, los hacen más resistentes y en consecuencia rinden y duran más.

Para lograr una mejor conservación a lo largo del tiempo y un alto kilometraje y vida útil, con un auto nuevo o recién reparado, es mejor poner en práctica algunos consejos a la hora de conducir. Se puede  -mas no se debe-  exigir al máximo un motor cero kilómetros pues efectivamente manejar el auto dentro de lo normal es bien diferente también a llevarlo al máximo de revoluciones, o «colgado» de rpm sometiendo el motor a grandes esfuerzos esto último especialmente, cuando el motor aún no está a su temperatura óptima de funcionamiento.

Apenas se enciende, debe estar atento a que la luz de presión de aceite se apague lo más rápido posible, y vigilar sigilosamente la temperatura del motor. Al inicio lo ideal es llevarlo  -en los de gasolina-   entre las 2500 y 3000 revoluciones (rpm) máximo, haciendo cambios de marchas hacia arriba y de vuelta, pues estos hacen que los anillos se vayan asentando apropiadamente en los cilindros.

Es bueno venir en tercera o cuarta marcha a unas 3500 rpm, y soltar el acelerador dejando que ruede la mayor distancia posible ya que éste trabajo en vacío, en desaceleración, hace que los anillos se asienten mejor en las ranuras de los pistones.

Al tiempo con el motor al subir y bajar cambios, se llega a un buen asentamiento de todos los componentes de la caja de velocidades. A propósito de ésta, en los automáticos podrá hacer exactamente lo mismo, dependiendo de la cantidad de acelerador que usted apriete, o llevándolo a voluntad manualmente.

No recomiendo la carretera como lo más apropiado para el rodaje-despegue, puesto que es precisamente en la secuencia  arranque – ruede – pare de las ciudades donde mejor se puede aprovechar esa coyuntura, para llevar el carro de esa forma.

No es que no se pueda llevar a carretera, pero no es lo mejor. ¿Porque? Se deben evitar las altas revoluciones (por encima de 4000) sobre todo de manera constante (No es lo mismo ir a 100 kilómetros por hora en quinta que en tercera velocidad) y las pisadas a fondo del acelerador con el consecuente aumento de las rpm, las cuales seguramente demandará si tiene un motor pequeño entre los 1 – 1,8 litros. Jamás se debe llevar en bajas rpm la máquina en cambios largos (4a, 5a, 6a…….) con más de medio acelerador oprimido pues es lo peor para un motor, especialmente con baja temperatura en la máquina.

Tenemos al típico conductor que empieza a subir un puente a 50 por hora en cuarta, y pisando a fondo sin piedad el acelerador, le hace el cambio a tercera!! cuando ya va a 30 o 25. ¿Cuántos kilómetros se debe manejar de manera cuidadosa?

Recomiendo mínimo 500 sino resiste las ganas de revolucionar al máximo en cada cambio (6000 o 7500rpm, dependiendo del modelo); pero es mejor rodar así los primeros 1000 kms (incluso algunos fabricantes recomiendan no exigir a tope, hasta los 2000 kms) para mayor seguridad, y especialmente para que las piezas tengan una considerable longevidad, y no se presenten consumos de aceite altos y eternos en el auto que usted piensa conservar.

En los Diésel iría hasta los 2000 – 3000 kms (un Diésel puede ir hasta los 40.000 kms para dar su mejor rendimiento), pues son motores con mayores tolerancias, más pesados, y consecuentemente su régimen de giro máximo está  -en los modernos de hace unos 15 años hasta hoy-,  en las 4500-5000 rpm, aunque en la práctica son pocos en los que vale la pena superar las 4000-4500.

¿De qué manera? En los gasolina inicio conduciendo sobre las 3000-3500 revoluciones durante los primeros 500 kms, para llegar sobre las 4000 rpm a los 1000 kms. Lo ideal es subir 500 rpm por cada 500 kms, pero si desea, no hay problema alguno si lo lleva a máximo régimen de rpm en cada cambio, con llegada a su velocidad máxima si el espacio y la prudencia se lo permiten, una vez cumplidos 1000 kms, si así lo quiere…..

En los Diésel hay que ser más cuidadosos: empezar en las 2250-2500 los primeros 500 kms, subir a 3000 desde ahí, y de los 1000 a los 2000 kms entre las 3000 y 3500 rpm. Estas prácticas las recomiendan algunos fabricantes en los manuales de sus modelos; y hablo de ciertas marcas premium de última generación.

Hay que tener cuidado con las aceleradas fuertes en vacío (en neutro o ralentí) totalmente inútiles y absurdas, y con empezar a exigirle a la máquina antes que llegue a su temperatura normal. En modelos recientes, hay indicadores visuales que lo orientan para saber desde que momento se puede hacer girar la máquina en forma deportiva.

Con los frenos hay que evitar las paradas largas y fuertes durante unos 200 kms. Lo ideal es pisar rápida, leve, y brevemente el pedal, para un mejor asentamiento de las pastillas y las bandas. Para lograrlo, especialmente en carretera, debe frenar ayudándose con la resistencia que hace el motor al bajar los cambios, la famosa ‘frenada con caja’.

Las llantas o neumáticos tienen un recubrimiento especial el cual desaparece al cabo también de unos 200 kms, y en situaciones de vías mojadas, ese recubrimiento hace que se agarren menos. Evitemos el manejo brusco como los frenazos o giros súbitos del timón, para no forzar los componentes de la suspensión como rodamientos y bujes, y hacer que las carcasas de las llantas, se asienten lo mejor posible.

Estas orientaciones no requieren de grandes esfuerzos o incomodidades, pero en cambio si pueden alargar la vida útil y el servicio que su vehículo le brindará.

 

 

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