Esta es la increíble historia de la mostaza

La mostaza es uno de los condimentos más famosos en el mundo, su milenario origen es reflejo de su maravillosa historia que aloja grandes tradiciones artesanales y espectaculares propiedades terapéuticas

Aunque no lo creas la mostaza es un producto milenario que nació en Oriente, posteriormente los griegos fueron los responsables de introducirla a Europa; en dónde alcanzó su mayor auge en la Roma imperial. Es por ello por lo que desde los 3000 años a.C ha sido considerada un valioso tesoro medicinal, que aloja grandes beneficios terapéuticos. En sus inicios los antiguos griegos y romanos utilizaban el polvo de semillas de mostaza para preparar una salmuera que servía para darle un peculiar toque especiado a pescados y carnes; respecto a sus usos curativos, los antiguos romanos preparaban una curación antiinflamatoria de manera artesanal, utilizando semillas de mostaza, canela y una especie de puré de uva.

La mostaza es una planta anual de la familia de las crucíferas que crece en toda la cuenca del mediterráneo, se dice que existen cerca de 40 especias distintas en la tierra; sin embargo, en cuestiones culinarias y medicinales se valoran únicamente tres variantes: la mostaza blanca ‘sinapis alba’, la mostaza negra ‘sinapis nigra’ y la llamada mostaza salvaje ‘sinapis arvensis’. El nombre de mostaza aplica para varios conceptos y usos de este popular producto tanto para nombrar a la planta medicinal, para las semillas y la salsa que se elabora de la molienda de dichas semillas.

La mostaza, una tradición francesa:

En cuanto la mostaza llegó a Europa rápidamente fue introducida a Francia, en dónde se maravillaron con el exótico sabor de sus semillas y empezaron a experimentar con sus extraordinarios usos entre los que se destacaba proponer una mejor conservación de los alimentos y también los granos de mostaza eran sumamente valorados en la gastronomía, por su gran capacidad de amortiguar el sabor de las carnes. Con base en estos antecedentes el nombre de “mostaza” fue utilizado por primera vez en Francia por el año 1220, derivada de la palabra latinas “mustum”.

La mostaza es considerada en Francia una de las tradiciones nacionales más arraigadas, en sus inicios las primeras versiones de la “salsa de mostaza” se realizaron con dos variedades de frutos, rojos y amarillos, que producen mostaza negra y blanca respectivamente. Y se obtenían diluyendo los granos de mostaza rojos en jugo de vid prensado; por su parte otras culturas la elaboraban mezclando los dos tipos de semillas con granos de cúrcuma, que al ser molidos daban un polvo amarillo con portador de un grandioso y peculiar aroma.

De hecho, una de las primeras recetas que ya le dieron forma a la mostaza como “condimento” fue creada por Taillevent un popular cocinero de la Edad Media, quien creó una famosa receta de sopa de mostaza. Está receta evolucionó con el paso de los años, hasta que en el siglo XVI se creó la versión de mostaza en sólido que se destacaba por ser mucho más espesa; estos son los antecedentes de la creación de la mostaza como la consumimos actualmente.

Aunque en Francia existen muchas variantes de mostaza que se han ido creando como parte de tradiciones artesanales y locales, que se destacan por el uso de diferentes tipos de granos de mostaza, especias y hierbas; sin lugar a dudas una de los tipos de mostaza más famosos en todo el mundo es la Dijon. Está variante de mostaza como su nombre lo indica es originaria de la zona de Dijon en la región de Borgoña y su gran peculiaridad es que contiene Verjus, que es un jugo de uva blanca semi fermentado, que tiene la misión de brindar una solución ácida que balancea de una manera increíble la salsa final.

Seguramente te preguntas sobre el origen de la mostaza amarilla brillante ingrediente indispensable en los famosos “hot dogs” este popular condimento tiene su origen en el año 1904 y fue creado por el fundador de French´s, George J. French quién fue el responsable de introducir un nuevo ingrediente a la mezcla comercial, la cúrcuma.

Sin duda alguna la mostaza es uno de los ingredientes más valorados en el mundo, no sólo por su peculiar y exquisito sabor que llena de personalidad diversas recetas. También es un alimento que brinda un gran valor nutricional que se destaca por su alto contenido en fibra dietética, vitaminas A, C, E y K, es una buena fuente de proteínas y se destaca por su riqueza mineral en potasio, calcio y magnesio. La mostaza resulta un buen aliado para el sistema digestivo, combate dolores de cabeza, dolencias respiratorias y resulta ideal para fortalecer el sistema cardiovascular.