Esta es la técnica que utiliza el CEO de Google para descansar profundamente sin dormir

Mantener una rutina de descanso durante la jornada laboral es esencial para mantener el estrés laboral a raya

Cada vez son más los emprendedores de éxito que defienden que para ser más productivos es necesario que trabajemos menos y que descansemos más

La idea de que descansar poco y trabajar mucho es el único camino hacia el éxito está muy implantada en nuestra cultura. Sin embargo, cada vez son más los que defienden precisamente lo contrario. Es decir, que la fórmula para ser más productivos incluye menos tiempo de trabajo y más tiempo de descanso.

Y es que, tomarse unos minutos para relajarse y para recuperar la energía durante la jornada laboral tiene muchas ventajas sobre la productividad y sobre la salud mental. De hecho, tener una estrategia personal para afrontar el estrés del día a día, se ha vuelto algo absolutamente esencial en la rutina de cualquier emprendedor de éxito.

Ahora bien, hay muchas formas de hacer estos descansos: hay quién prefiere salir de la oficina y dar un pequeño paseo; otros prefieren echarse una pequeña siesta; y a otros les funciona mejor realizar una pequeña sesión de meditación.

Sin embargo, hay una alternativa que cada vez está más extendida en algunos círculos empresariales (como en Sillicon Valley, por ejemplo), que está a medio camino entre la siesta y la meditación; y que permite que cuerpo y mente se recuperen rápidamente. De forma que podamos volver a trabajar con “las pilas totalmente cargadas”.

¿Qué es NSDR?

El creador de esta técnica fue el profesor de neurociencia de Stanford, Andrew Huberman, pero quién la ha popularizado ha sido el CEO de Google, Sundar Pichai. En una entrevista con el Wall Street Journal, Pichai explicó que, si bien entendía los beneficios de otras técnicas de descanso, como pasear o meditar, su opción predilecta era el “descanso profundo sin dormir” (NSDR o non-sleep deep rest).

En palabras de su creador, el “descanso profundo sin dormir” consiste en “autoinducir un estado de calma” y “dirigir nuestro enfoque hacia algo”. Es decir, que para relajarnos de esta forma, lo que debemos hacer es acostarnos en un lugar tranquilo y cómodo; manteniéndonos lo más inmóviles posible y dirigir nuestra atención hacia algo concreto, como hacia la respiración o hacia las sensaciones que experimentemos en diferentes partes del cuerpo.

Al hacer esto, nuestro ritmo cardiaco irá reduciéndose poco a poco, hasta alcanzar un estado parecido al de un “sueño consciente”; en el que el cuerpo descansará, pero en el que la mente permanecerá activa. Después de unos 15 minutos más o menos, no solo estaremos mucho más relajados, sino que nuestra capacidad de concentración será muy superior a la que teníamos antes de comenzar nuestra sesión de relajación; haciendo que seamos mucho más productivos.