Te presentamos la mejor atracción turística de Europa

Spike Island, en Irlanda, es una fascinante isla con una larga historia y una impresionante prisión en desuso.

Si dijéramos que el premio a la Mejor Atracción Turística de Europa de los premios World Travel Awards Europa 2017 hubiera recaído en la Acrópolis de Atenas, Buckingham Palace o el Coliseo romano a nadie le hubiera extrañado, pero el caso que estos lugares se han quedado en meros finalistas de un galardón que ha sido para la casi desconocida Spike Island, en Irlanda, un fascinante lugar con una larga historia a sus espaldas.

Ubicada frente a la costa de la hermosa ciudad de Cobh y protegiendo la entrada al impresionante puerto de Cork, Spike Island ha sido el hogar de monjes, generales y famosos ladrones, así como una asombrosa fortaleza ubicada en una isla de 104 hectáreas en forma de estrella.

La historia de la considerada Mejor Atracción Turística de Europa se remonta a 1779 cuando fue construido el primero de los tres fuertes. La guerra de 1793 entre Francia y Gran Bretaña provocó un mayor desarrollo, pero no fue hasta principios de 1800 cuando se construyó la fortaleza actual, una enorme edificación en forma de estrella de 20 hectáreas que podía albergar hasta 2.500 hombres.

La prisión, cerrada como tal en 2004, fue reabierta en 2015 tras una importante inversión para convertir el lugar en una atracción turística de primer nivel. Hoy en día todo aquel que se acerque hasta sus muros puede acceder a distintas atracciones, como por ejemplo el Bloque de Castigo, una zona que muestra la crueldad del sistema penitenciario victoriano en 1850; la exposición de cañones; la reconstrucción de un barco o un parque de armas. También hay exposiciones regulares en Mitchell hall, y una cafetería.

Así es la ciudad de Cobh

Hasta la ciudad de Cobh llegan las grandes líneas de cruceros desembarcando unos 100.000 pasajeros y tripulantes al año. Aunque la mayoría opta por hacer excursiones fuera de la ciudad son muchas las cosas que Cobh ofrece a sus turistas. El puerto de Cobh tiene una interesante historia marítima, y es famoso por las vistas a las casas multicolores y tejados de la ciudad. Se conserva el pequeñito muelle de madera original del Titanic, así como las oficinas de la compañía White Star Line, cuyo edificio alberga hoy un museo sobre el malogrado barco. Old Street y West View son dos calles de Cobh famosas por sus vistas, se trata de dos calles paralelas, con una pendiente muy pronunciada, con hileras de casas multicolores perfectamente alineadas y techos inclinados, que otorgan una singular perspectiva. Entre la multitud de casa de colores destaca sin duda la catedral, una construcción neogótica edificada entre 1868 y 1915 y el monumento más importante de Cobh.