Mediante un electroencefalograma se podría detectar el mal de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es la causa subyacente de aproximadamente el 60% de las demencias, con una tasa de prevalencia estimada en Europa y América del Norte del 5 al 7% de la población.

En la actualidad, la enfermedad de Alzheimer se diagnostica mediante una combinación de informes subjetivos y objetivos de deterioro cognitivo, que a menudo incluyen pruebas de memoria administradas en una clínica. Estas pruebas son propensas a varios sesgos, como la ansiedad ante la evaluación, pero también requieren habilidades de comunicación verbal y escrita que las hacen ineficaces para ciertas personas.

Al detectar la enfermedad en una fase más temprana, a la persona se le pueden recetar fármacos antes, que es cuando pueden ser más eficaces. Con un diagnóstico precoz también hay mejores oportunidades para realizar cambios en el estilo de vida que ayuden a ralentizar la progresión de la enfermedad. Hoy en día, el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer suele producirse en una fase avanzada de la misma.

Unos investigadores están desarrollando una estrategia sencilla pero revolucionaria para lograr un diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer. Si la técnica, por ahora experimental, se consolida, podría ser de gran ayuda para lograr intervenciones terapéuticas tempranas.

La nueva técnica ensayada por el equipo del Dr. George Stothart, de la Universidad de Bath en el Reino Unido, mide pasivamente la actividad cerebral. La prueba con esta técnica consiste en que la persona mire una serie de imágenes parpadeantes en un ordenador durante dos minutos, mientras sus ondas cerebrales son medidas mediante un electroencefalograma (EEG).

A juzgar por los resultados obtenidos hasta ahora, la técnica es muy eficaz para captar los pequeños y sutiles cambios en las ondas cerebrales que se producen cuando una persona recuerda una imagen.

Lo más importante es que la nueva técnica es completamente pasiva, lo que significa que la persona sometida a la prueba no necesita entender una tarea a realizar ni responder preguntas, y ni siquiera necesita ser consciente de que recuerda o no recuerda lo que ha visto.

La técnica es barata, no requiere instrumental voluminoso y se basa en tecnología preexistente ya disponible en los hospitales. Esto hará que la técnica sea fácil de incorporar en instalaciones médicas.

Stothart y sus colegas exponen los detalles técnicos de su nueva estrategia de diagnóstico en la revista académica Brain, bajo el título “A passive and objective measure of recognition memory in Alzheimer’s disease using Fastball memory assessment”.