Estas son las cinco increíbles noticias científicas que cambiaron 2021

Reconstrucción del interior de Marte propiedad de la NASANASACREATIVE

Estas son cinco de las investigaciones más llamativas de las comunicadas durante este año

Según a quién le preguntes, te dirán que 2021 ha sido un año trepidante para la ciencia o una sequía. Todo depende de cómo decidamos enfocarlo. Si nos centramos en nuevos descubrimientos que se hayan comunicado este año, que no solo sean un pasito más dentro de un proyecto mayor y que sus conclusiones sean suficientemente robustas, encontraremos que el número de candidatos cae en picado. Durante 2021 ha comenzado un nuevo proceso de selección de astronautas para la ESA, por ejemplo, pero no es un descubrimiento como tal y el proceso ni siquiera ha terminado. Lo mismo sucede con el James Webb que, aunque será lanzado antes de que acabe el año, tardará casi un mes en estar desplegado y en órbita e incluso más tiempo en dar los primeros resultados, bien entrado 2022. No nos confundamos, todo ello (y lo que sigue) son avances maravillosos, pero no encajan en la lista.

Aunque sabemos que las vacunas para la COVID han sido un éxito sin parangón en la historia de la medicina, su desarrollo y aprobación pertenece a 2020. Durante 2021 el reto ha sido de gestión para distribuirlas por todo el mundo. Algo parecido ha ocurrido con AlphaFold2, una inteligencia artificial capaz de predecir cómo se pliegan las proteínas en función de los aminoácidos que las componen y, por lo tanto, nos sugiere cuál es su función. Este avance podría cambiar la manera en que entendemos la bioquímica y nuestra forma de desarrollar fármacos, ya que hasta ahora los métodos para desvelar su estructura eran más caros y lentos. Sin embargo, sus resultados se comunicaron en 2020, aunque fueran publicados en Science en 2021 (motivo por el que la revista lo considera el descubrimiento más influyente de este año). Es más, nosotros ya lo listamos en el artículo recopilatorio de 2020.

Otra noticia científica de impacto fue la publicación del último informe sobre el cambio climático del IPCC, el más completo y coral hasta la fecha, el primero en indicar que el papel de la actividad humana en el cambio climático ya es inequívoco. Pero eso no es exactamente un descubrimiento de 2021, sino algo que ya sabíamos que el IPCC finalmente ha aceptado de forma oficial. De hecho, durante los últimos 9 años, un 99% de los estudios científicos sobre cambio climático coinciden directa o indirectamente en que somos parcialmente culpables. Es un hito, pero no un descubrimiento de 2021. Por otro lado, ha habido muchas noticias espectaculares que, sin embargo, necesitan más evidencia antes de lanzar las campanas al vuelo: todas esas alertas de “nueva física”, como los revoltosos muones del LHC, o multitud de fármacos que han mostrado buenos resultados durante su desarrollo, o incluso las primeras aplicaciones clínicas de CRISPR-Cas. Si nada de esto encaja con nuestra idea de “resultados espectaculares, influyentes y robustos comunicados durante 2021? (ciencia de primer nivel), la lista se verá mucho más escueta que otros años. Sin embargo, aquí tenemos cinco descubrimientos de primer nivel, de esas que no conocíamos en 2020 y que ya podemos celebrar sin apenas miedo a equivocarnos:

Un mapa del corazón de Marte

Este 2021 ha sido el año de Marte, algo que ya estaba planeado para 2020. El aterrizaje de Perseverance, el primer vuelo en otro mundo con Ingenuity, el orbitador Hope de Emiratos Árabes y Tianwen-1 la doble misión China con rover y orbitador, todo ha llegado durante este año. Sin embargo, los verdaderos resultados de 2021 los ha obtenido la sonda InSight, que lleva en Marte desde 2018, detectando sus terremotos y utilizándolos para cartografiar su interior. Gracias a ella, hemos podido leer en Science varios artículos publicados durante este año que analizan y reconstruyen las distintas capas de Marte con un grado de detalle nunca visto. Conocer a nuestro hermano rojo, tan parecido a nosotros, nos abre una ventana privilegiada a nuestro propio pasado y futuro.

El primer útero mecánico

La ciencia ficción de los noventa es cada vez más ciencia y menos ficción. Este año se ha conseguido gestar por primera vez a mamíferos en úteros artificiales. Hablamos de mil ratones durante seis días, suspendidos en viales llenos de líquidos nutritivos para el embrión. Un sistema de ventilación oxigena a los ratones y el constante movimiento de los viales impide que se adhieran a sus paredes, evitando malformaciones. Seguimos lejísimos de poder aplicar esto en seres humanos, pero ya puede ayudarnos a comprender multitud de detalles sobre la reproducción, por ejemplo: por qué tantos embarazos terminan en abortos espontáneos. Sin duda, estamos ante uno de los grandes avances de lo que va de siglo.

La creatividad artificial

¿La inteligencia artificial es acaso capaz de crear? La pregunta se las trae y no está resuelta, pero es capaz de producir soluciones originales a partir de lo que ha aprendido, abstrayendo y relacionando conceptos. No hay una consciencia que la mueva, pero por lo demás no se diferencia mucho de lo que hace nuestro cerebro. Este enero, DALL.E, una inteligencia artificial de Open AI que diseña lo que le pidas: logos, dibujos… incluso hace interiorismo. Todo lo que necesita es recibir una instrucción, una frase por escrito que diga algo así como “un árbol azul hecho de lana”. El resultado es excepcional y ya ha sido mejorado por su sucesor, GLIDE, cuyos resultados se han hecho públicos hace apenas unas semanas. Estos son, posiblemente los mayores avances en Inteligencia Artificial de todo el año y prometen dar mucho de lo que hablar durante los próximos meses.

El santuario más antiguo de la humanidad

Aunque el yacimiento turco de Karahan Tepe lleva siendo excavado desde 2019, no ha sido hasta este año cuando se han hecho públicos los resultados de la investigación y los objetos encontrados. Hasta ahora, se creía que Göebkli Tepe, otro yacimiento cercano, era el santuario más antiguo, datado con unos 9600 años de antigüedad. Sin embargo, los nuevos datos apuntan que Karahan Tepe podría tener la friolera de 11400 años. Hablamos de una estructura compleja hecha de roca, con un centro excavado de 23 metros de diámetro, construido en una época teóricamente anterior a la agricultura, con poblaciones nómadas o seminómadas. Por lo tanto, el descubrimiento nos habla de la asombrosa capacidad de organización de estas pequeñas sociedades, estructuralmente tan distintas a las nuestras.

Misiles de precisión contra el cáncer de próstata

Durante este año ha habido unas cuantas noticias esperanzadoras en cuanto a tratamientos contra el cáncer, pero, si tenemos que destacar uno, posiblemente sea la teragnosis, uno de los avances estrella. De hecho, ha sido una de las estrellas en el mayor congreso mundial dedicado al cáncer. La estrategia no es nueva, pero los resultados que ha obtenido durante 2021 para nuevos tumores, como algunos tipos de cáncer de próstata, son de esas que reescriben los libros. Su nombre viene de la unión de “diagnóstico” y “tratamiento”, pues utilizan que se adhieren a sustancias específicas de algunos cánceres, como si fueran sabuesos y allí, o dan una señal que nos ayuda a localizarlos mediante tecnologías de imagen, o atacan a las células malignas.

Siempre quedan cosas en el tintero, por supuesto, como el hecho de que se hayan encontrado tantísimos nuevos dinosaurios y reptiles prehistóricos durante 2021. Porque, aunque haya sido un año menos movido (según qué perspectivas) hace tiempo que la ciencia es algo frenético y que, incluso los años “flojos” condensan lo que antes necesitábamos décadas para descubrir. Con suerte, 2022 será incluso más fascinante y trepidante que su hermano mayor.

Hay que tener en cuenta que el confinamiento del año pasado y la telematicidad han afectado al ritmo de trabajo de algunos grupos de investigación. Durante los primeros meses pudieron centrarse en publicar resultados “antiguos”, por lo que hubo un momento donde las publicaciones incluso aumentaron. Por otro lado, el esfuerzo conjunto, tanto humano como de fondos, para luchar contra la pandemia, ha drenado parte de la fuerza investigadora de otras disciplinas, reduciendo sus contribuciones. O, al menos, estos podrían ser algunos de los motivos de que, aparentemente, 2021 se haya notado menos boyante en lo que a nuevos descubrimientos se refiere.