Este es el fármaco que da esperanza a las personas con demencia

El SAGE-718, que todavía está en investigación, ofrece resultados prometedores en un estudio contra el deterioro cognitivo y demencia leves

Más de 55 millones de personas (el 8,1% de las mujeres y el 5,4% de los hombres mayores de 65 años) viven con demencia, y se calcula que esta cifra aumentará a 78 millones para 2030 y a 139 millones para 2050, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque la edad es el principal factor de riesgo, la demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. En el 9% de los casos los síntomas de la enfermedad aparecen antes de los 65 años.

Un estudio preliminar de un nuevo fármaco en investigación dirigido a tratar el deterioro cognitivo leve y la demencia leve asociada al alzhéimer sugiere que es seguro y puede estar asociado a mejoras en la función ejecutiva, el pensamiento y la memoria. El SAGE-718, un tipo de fármaco denominado modulador alostérico positivo de los receptores de N-metil-D-aspartato (NMDA), ha sido presentado este jueves en la 74ª Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología. Además, se encuentra en ensayos clínicos para el tratamiento del deterioro cognitivo asociado con la enfermedad de párkinson y la enfermedad de Huntington.

“El deterioro cognitivo suele ser uno de los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer, puede ser muy difícil para los pacientes y sus familias, y representa un área de gran necesidad médica no cubierta. Estos resultados respaldan la necesidad de realizar nuevas investigaciones con un mayor número de personas para determinar si esta terapia es segura y eficaz en el tratamiento del deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer y trastornos relacionados, y para mejorar el funcionamiento independiente de las personas en su vida cotidiana”, apunta el autor del estudio Aaron Koenig, de la compañía norteamericana Sage Therapeutics, fabricante del fármaco.

Para el estudio, los científicos examinaron los datos de 26 personas con una edad media de 67 años. Al inicio de la investigación, tenían una puntuación media de 20,7 puntos en una prueba cognitiva común, lo que indicaba un rendimiento cognitivo compatible con el deterioro cognitivo leve o la demencia leve.

Los participantes tomaron el medicamento SAGE-718 diariamente durante dos semanas y luego se les hizo un seguimiento durante otras dos semanas. Completaron pruebas de pensamiento y memoria al comienzo de la investigación al final del tratamiento y al cabo de un mes.

Después de un mes, las puntuaciones de los participantes en la prueba cognitiva habían mejorado en un promedio de 2,3 puntos, a 22,8 puntos. Algunos participantes también mostraron mejoras en las evaluaciones de su capacidad para realizar sus actividades diarias, especialmente en actividades complejas como usar un ordenador, realizar tareas domésticas o la gestión de sus medicamentos.

Sobre la seguridad del fármaco, no hubo efectos secundarios graves en ninguno de los participantes. Cinco personas tuvieron efectos secundarios leves o moderados, como dolor de cabeza o estreñimiento. Las limitaciones del estudio incluyen su pequeño tamaño y que los participantes e investigadores sabían que se estaba administrando el fármaco, lo que podría generar sesgos. “Si estos resultados se reproducen en futuros estudios, se puede sugerir que el medicamento proporcionaría beneficios significativos a las personas en su vida cotidiana”, concluye Aaron Koenig.