Así fue el vuelo transatlántico subsónico más rápido de la historia: Nueva York-Londres en 4h 56′

Un Boeing 747-400 de British Airways aprovecha los fuertes vientos de cola del temporal Ciara para volar de Nueva York a Londres en 102 minutos menos de lo previsto

Sucedió este domingo. Un avión de British Airways batió el récord de vuelo transatlántico más rápido jamás registrado en un avión comercial subsónico. Un Boeing 747-400 recorrió los 5.554 kilómetros entre Nueva York y Londres en 4 horas y 56 minutos. El vuelo BA112, que despegó del aeropuerto John F. Kennedy, debía aterrizar en Heathrow a las 6.25 de este domingo, pero llegó 102 minutos antes, a las 4.43.

Más de 20.000 hogares en el este y sureste de Inglaterra estaban todavía este lunes sin electricidad por el paso del temporal «Ciara», que ha provocado problemas en el transporte, como cancelaciones de trenes y aviones en casi todos los aeropuertos del oeste de Europa. Esa tormenta propició fuertes vientos de cola, que han favorecido la velocidad de este vuelo. «Siempre priorizamos la seguridad sobre los registros de velocidad, pero nuestros pilotos altamente capacitados aprovecharon al máximo las condiciones para que nuestros clientes regresasen a Londres con mucha anticipación», explicó la compañía en un comunicado.

Según explica la empresa Meteored, «aunque el avión de BA aparentemente registró una velocidad superior a la velocidad del sonido, 1.234 km/h, no habría roto la barrera sónica al ser empujado por el aire a su alrededor. Incluso cuando viajaba a máxima velocidad, el 747 volaba mucho más lento que la velocidad del sonido en relación con el aire a su alrededor».

Al cruzar el Atlántico, los aviones tienen la ayuda de la llamada corriente en chorro, un flujo de aire rápido y estrecho que cruza el Atlántico de oeste a este con fuertes vientos de cola. En invierno, la corriente en chorro puede ser de unos 120 km/h, aunque en ocasiones como la de este domingo se contabilizan cifras bastantes superiores, por encima de los 300 km/h.

Como explica Flightradar24, «los vuelos que viajan hacia el este sobre el Atlántico Norte esta semana aprovechan la corriente en chorro fuerte y bien ubicada para disminuir los tiempos de vuelo y el consumo de combustible». La velocidad máxima en este caso fue de 825 mph (1.327 km / h), según este mismo portal especializado en el seguimiento de vuelos. Otros dos aviones A350 de la compañía Virgin se quedaron esa misma mañana a uno y tres minutos del tiempo marcado por el Boeing de British.

El récord anterior lo tenía un 787 de Norwegian, que realizó el vuelo desde Nueva York al aeropuerto Gatwick de Londres en 5 horas y 13 minutos, en enero de 2018.

El vuelo normal de British entre Nueva York y Londres dura entre seis y siete horas (seis horas y 13 minutos de media, según Flightradar24), pero es habitual que los pilotos aprovechen esta corriente en chorro que sopla de oeste a este debido a la rotación de la Tierra, que ejerce un efecto sobre los objetos que se mueven sobre su superficie conocido como efecto Coriolis.

La era de los aviones supersónicos

Los aviones supersónicos forman parte de la historia. Los ingenieros fueron capaces de poner en pie dos grandes proyectos: el Concorde, retirado en 2003, y el Túpolev ruso, que realizó su último vuelo en 1978. En ambos casos podían superar los 2.000 kilómetros por hora. El retirado Concorde, operado en su momento por British y Air France, llegó a hacer un viaje Nueva York-Londres en 1996 en dos horas y 53 minutos.