Estos cuatro tipos de virus pueden permanecer “dormidos” y reactivarse en cualquier momento

Cuando comenzamos a presentar síntomas de una enfermedad viral, lo primero que pensamos es en el momento que pudimos contraer la infección sin imaginar que quizá siempre estuvo ahí, escondido en alguna parte de nuestro cuerpo esperando pacientemente para reactivarse. Descubre 4 tipos de virus que pueden permanecer “dormidos” por décadas.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista científica de tecnología y medicina Bentham Science: Vaccines for Latent Viral Infections, existen virus que son capaces de escapar a las respuestas del sistema inmune, ese “escudo” que nos protege de microorganismos infecciosos como las bacterias, virus, parásitos u hongos para evitar enfermarnos.

Cuando el sistema inmune percibe una amenaza que pueda causar daños en nuestro cuerpo, activa unas células llamadas linfocitos para atacar antes de enfermar. Sin embargo, algunos virus pueden desarrollar un estado de latencia, es decir, se duermen y se vuelven invisibles ante el sistema inmunitario.

Los “virus durmientes” pueden permanecer escondidos por meses, años o incluso décadas en las células TCD4+, células T, linfocitos B, células epiteliales germinales, neuronas u otras partes del cuerpo. Sin embargo, en cuanto nuestro sistema inmune se ve comprometido pueden reactivarse y causar problemas de salud.

¿Cuáles son los virus que pueden permanecer latentes en el cuerpo?

De acuerdo con especialistas del Merck Sharp and Dohme (MSD), los virus que permanecen con mayor frecuencia en estado de latencia pertenece a la familia herpesviridae, por ejemplo, herpes simple HSV-1 y HSV 2, el virus de la varicela zóster, el citomegalovirus, el Epstein-Barr, herpes humano 6, herpes humano 7 y herpes humano 8, pero también el papovavirus y el HIV.

Herpes HSV-1 y HSV 2

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el herpes HSV-1 es uno de los más contagiosos, frecuentes y endémicos en todo el mundo, por lo regular, se adquiere durante la infancia y dura para toda la vida, se manifiesta a través de herpes labial y es tan común que muchos ni siquiera saben que la contrajeron.

Los síntomas más comunes son: la aparición de aftas, llagas, ampollas dolorosas que se forman en la boca cuando la infección está activa, es posible contraerla si al besar tienes una herida abierta, por sexo oral, anal o genital.

La HSV-2 se refiere al herpes genital que se tramite por vía sexual, ya sea sexo oral, anal o genital, pero también se puede contraer al besar a alguien que lo padece a diferencia de la primera, las llagas dolorosas se desarrollan más en los genitales. Datos del 2020 estiman que alrededor de 491 millones de personas de 15 a 49 años se encuentran infectadas en todo el mundo, debido a que la transmisión del HSV-2 es más fácil de hombres a mujeres que de mujeres a hombres.

No hay una cura para el herpes, pero puede ser controlado mediante medicamentos antivirales.

Virus de la varicela-zóster

El herpes zóster o la “culebrilla” como también se le conoce, se trata de una infección viral causada por el mismo virus de la varicela, así como lo lees. De acuerdo con los especialistas, una vez que nos da varicela de niños, el virus permanece “dormido” en el cuerpo y a medida que envejecemos puede reactivarse o si nuestros niveles de estrés son muy altos.

Aunque los síntomas se pueden presentar en cualquier parte del cuerpo, por lo general es más común que aparezca una franja de ampollas que comienza en la espalda y baja ya sea del lado izquierdo o derecho al torso, pero incluso puede manifestarse cerca de los ojos, rostro o cuello.

Ardor en la piel

Erupción de color rojo que comienza días después del ardor

Dolor intenso

Picazón

Entumecimiento u hormigueo

Sensibilidad al tacto

Ampollas llenas de líquido que se abren y forman costras

Fiebre y dolor de cabeza

Citomegalovirus

Una vez que contraes la infección, el citomegalovirus permanece de por vida en el cuerpo, pero rara vez suele causar problemas en las personas sanas. Sin embargo, si estás embarazada o tienes un sistema inmune debilitado ahí sí podría ser preocupante, ya que si desarrollan la infección activa durante el embarazo podrían transmitir el virus al bebé.

Esta infección se propaga de una persona a otra a través de los fluidos corporales, por ejemplo, la sangre, orina, la saliva, semen o leche materna. Aunque no tiene cura, la mayoría de las personas pueden no experimentar ningún síntoma de alerta, sin embargo, en personas adultas puede manifestarse por cansancio, fiebre, dolor de garganta y muscular.

Epstein-Barr

El virus del Epstein-Barr, también conocido como virus del herpes humano 4 es uno de los más comunes en los seres humanos, suele causar síntomas como inflamación de garganta, inflamación en los ganglios linfáticos, bazo agrandado, inflamación del hígado, sarpullido, cansancio y fiebre.

La primera vez que contraes el Epstein-Barr puedes propagar el virus durante semanas incluso antes de presentar síntomas, pero una vez que permanece latente y se reactiva, esa persona podrá contagiar a otros sin importar el tiempo que haya pasado desde la infección inicial.

Como podrás darte cuenta, el cuerpo nunca deja de sorprendernos. Estos son sólo algunos de los virus que pueden permanecer sigilosos en el cuerpo a la espera de reactivar su función ¡Cuídate mucho!