Estos son algunos efectos intelectuales de incorporar una segunda lengua a temprana edad

Los investigadores llevaron a cabo dos experimentos para estimar la capacidad de captar detalles específicos en textos reales entre “bilingües tempranos” y “bilingües tardíos”.

Un grupo de investigadores especializados en neurociencias del lenguaje ha analizado los efectos que la edad de adopción de un segundo idioma tiene en la comprensión de textos cotidianos. El estudio, de carácter internacional, aporta un marco empírico sobre la relevancia de las diferencias franjas de edad asociadas al bilingüismo.

En algunos países, como por ejemplo Argentina, el idioma español es el principal, pero el inglés se enseña durante la etapa de escolarización. En el caso de Argentina, la enseñanza de al menos un idioma extranjero es obligatoria en el nivel primario y secundario. Sin embargo, ¿qué pasaría si ese aprendizaje comenzara antes?

En el nuevo estudio, un equipo internacional evaluó cuánto impacta la edad de adopción de una segunda lengua en la capacidad de una persona bilingüe para comprender textos de la vida cotidiana. Se trata de un trabajo de colaboración entre el Centro de Neurociencias Cognitivas (CNC) de la Universidad de San Andrés en Argentina, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad de Ciencia y Tecnología Electrónicas de China.

La investigación fue liderada por el doctor Adolfo García, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, director del CNC e investigador asociado de la Universidad de Santiago de Chile. “Trabajamos desde hace tiempo con la Universidad de Chengdú, en China, en un estudio donde participaron 49 estudiantes de segundo año de una carrera de traducción e interpretación, que tenían como lengua nativa el chino mandarín y como segunda el inglés, en un nivel muy alto, pero con variaciones de cuándo comenzaron a acercarse a esa lengua”, detalló García en diálogo con Agencia CTyS-UNLaM.

Los investigadores llevaron a cabo dos experimentos para estimar la capacidad de captar detalles específicos en textos reales. En ambos compararon dicha capacidad entre “bilingües tempranos” y “bilingües tardíos”. Los integrantes del primer grupo habían adquirido el inglés antes de los 7 años, mientras que los del segundo lo habían hecho de los 8 en adelante.

“Lo que evaluamos aquí fue cuánto impacta la edad de apropiación en su capacidad para aprehender información detallada en podcasts reales. Les pedimos a los participantes que escucharan informes radiales enunciados en inglés y que luego nos contaran la noticia con todos los detalles que pudieran”, relató. En el primer estudio, se les solicitó que la reprodujeran en inglés y en el segundo, en su lengua nativa.

Según precisó el investigador del CONICET, para evaluar dichas respuestas utilizaron una grilla con la noticia analizada y estandarizada para detectar en qué medida lo que expresó cada participante coincidía con esas unidades de información central predefinida.

“Así, se establece si están muy cerca o muy lejos de ese total ideal y, después, se compara entre los grupos seleccionados. Ahí encontramos una diferencia fuerte a favor de los bilingües con baja edad de apropiación”, resaltó García.

Los especialistas llevaron adelante, previamente, un control preciso de diferentes tipos de variables indispensables para el estudio. En primera instancia, se tuvieron en cuenta los factores demográficos. “La proporción de hombres y mujeres y la edad y los años de educación son estadísticamente similares en los dos grupos. Esto es importante porque cada uno de estos factores podría impactar en cómo uno comprende un texto”, explicó el investigador del CONICET.

El perfil lingüístico fue la segunda variable evaluada, ya que era necesario que hubiera una diferencia muy pronunciada en la edad de apropiación de la segunda lengua, pero no así en sus competencias, es decir, en la capacidad de traducción y la dedicación semanal que le dedicaban a ese trabajo y el tiempo que destinaban a procesar la segunda lengua en su vida cotidiana, entre otros.

La tercera fue el perfil cognitivo. “Se sabe que la edad de apropiación no solamente impacta en cómo se procesa el lenguaje, sino, también, en las funciones cognitivas. Por ejemplo, hay algunos estudios que sugieren que los bilingües de baja edad de apropiación suelen tener mejor habilidad atencional”, puntualizó García.

Si bien ambos grupos estaban cuidadosamente emparejados en estas variables, hubo un resultado que llamó la atención de los investigadores: se observó una mayor habilidad atencional en el grupo de baja edad de apropiación. Sin embargo, mediante procedimientos estadísticos se demostró que la mayor capacidad de comprensión de dicho grupo era independiente de la de atención.

“Ello sugiere que la incorporación temprana de un segundo idioma impacta directamente sobre la comprensión de textos cotidianos y que el resultado obtenido no es una consecuencia secundaria de las ventajas atencionales. Esto, sumado al hecho de que las ventajas de comprensión se captaron tanto cuando los textos debían reproducirse en mandarían como en inglés, refuerza la solidez de los hallazgos”, explicó García.

El estudio se titula “Discourse-level information recall in early and late bilinguals: Evidence from single-language and cross-linguistic tasks”. Y se ha publicado en la revista académica Frontiers in Psychology.