Estos son los puertos imprescindibles en un crucero por las islas griegas

Santorini, entre el blanco de las casas y el azul del mar

Después de 500 días en cuarentena forzosa por el Covid-19, Norwegian Cruise Line ha vuelto con todos los protocolos de seguridad contemplados.

La naviera ha estrenado una ruta por las islas griegas con uno de los diecisiete barcos de su flota, el Norwegian Jade, que navega hasta noviembre por Creta, Rodas, Mikonos, Corfú y Santorini con una incursión por el Peloponeso a Olimpia desde el puerto de Katakolon.

Creta y la civilización minoica

Creta

Desde El Pireo, la primera escala del viaje es Creta y Heraklion, su capital una vez que los árabes decidieron que así lo fuera y la convirtieron en el mayor mercado de esclavos del ‘Mare Nostrum’ más oriental. Sobre las aguas, la ciudad deslumbra por su ‘skyline’ de fortalezas y templos venecianos, aunque la mayoría de sus visitantes, también los del barco, se decantan por la excursión del Palacio de Cnosos. Su visita permite hacerse una idea de lo que fue la primera gran cultura de Europa, inspirada en otras como la egipcia o la mesopotámica. Fue este el hogar del rey Minos y el mítico minotauro. Claro que si lo que desea es deleitarse con las pinturas del palacio lo más conveniente es acercarse al Museo Arqueológico, en el mismo centro de Heraklion, donde se encuentran las mejores piezas originales.

Rodas, la tierra de los Caballeros de la Orden de San Juan

Rodas

A partir de Creta, el Norwegian Jade toma rumbo hacia las costas turcas para hacer una incursión por las islas helenas del Dodecaneso, encabezadas por la legendaria Rodas, aquella que vio cómo se levantaba su increíble coloso, una de las maravillas del mundo antiguo, desaparecido en el año 226 a.C a causa de un terremoto. Ese lugar se sitúa hoy en el puerto donde atracan los grandes ferries, un punto ideal para admirar también las inexpugnables murallas de Rodas, aunque no le va a la zaga su interior laberíntico de callejas y pasajes. En el barrio de los Caballeros -casi intacto con sus palacios dedicados a Francia, España, Inglaterra o Italia- vivieron los Caballeros de la Orden de San Juan durante la Edad Media, siempre con la atenta mirada de los Grandes Maestres, residentes en el mayor palacio de la ciudad muy deteriorado durante el asedio turco del siglo XVI. Hoy se puede visitar su interior en el que llaman la atención los mosaicos de sus suelos. Más interesante es acercarse al Museo Arqueológico para admirar la Afrodita de Rodas, una estatua de mármol del siglo I a.C. recuperada del fondo marino.

Mikonos, molinos y monasterios

Mikonos

Un paseo tempranero por Hora o Mikonos permite disfrutar más de su entramado de estrechos callejones y casas blancas con puertas y escaleras de colores, que se pintan cada año para no perder su belleza, en torno a la seductora ‘Pequeña Venecia’. En este barrio de Alefkandra los viejos edificios construidos al borde del mar están enfrentados a los seis populares molinos de viento en el horizonte, quizás la postal más clásica de Mikonos. Todos lo consideran un lugar perfecto para disfrutar por la tarde de la mejor puesta de sol, tomándose un cóctel en sus terracitas y cafés, y para escapar del laberinto callejero de la capital, repleto de restaurantes, tiendas, joyerías y boutiques de moda. Si se prefiere más tranquilidad, una buena opción es desplazarse hacia el interior de la isla a Ano Mera. En este punto se alza el Monasterio Panagias Tourlianis con una magnífica fachada en mármol, un campanario llamativo y unos excelentes iconos del siglo XVI en su interior.

El Corfú de Sissi

Corfú

Desde el puerto de Katakolon surgen en esta costa occidental helena las hermosas islas del Jónico. El objetivo es Corfú, la segunda isla en tamaño de este archipiélago y tierra de Homero, uno de los grandes héroes griegos. Visitamos su capital, también conocida como Kerkyra, muy bella con sus hermosas mansiones venecianas, sus soportales y su elegante paseo marítimo, la Splanada, que abre paso hacia la antigua fortaleza, una atalaya de origen bizantino con un faro en lo más alto de este promontorio. La excursión más popular desde el barco no es la de su histórica ciudad, sino la del Palacio de Achilleion, en un pueblecito llamado Gastouri, a diez kilómetros. En este punto la emperatriz Isabel de Austria, conocida popularmente como Sissi, decidió construir este coqueto palacio como un lugar de retiro para homenajear a Aquiles. Tras su muerte el emperador Guillermo II compró la finca en 1908 y llenó su jardín de esculturas.

Santorini, la caldera más fotografiada

Santorini, la caldera más fotografiada. La isla griega más visitada de la actualidad impresiona por su espectacular caldera y los coloridos farallones que la rodean, surgidos tras una de las mayores erupciones de la historia. En Fira, su animada capital asomada al abismo, apenas quedan ya los paisanos que subían el acantilado con la ayuda de sus burros, aunque algunos quedan. Un teleférico (6 euros) hace esa tarea. Del puerto parten las excursiones marítimas a la caldera y sus ríos de lava en el islote de Nea Kameni; a las aguas termales y barros de Palia Kameni y a la cercana isla de Thirasia.

Por: José Infante Ferrucho