Europeos dicen contar con una sustancia capaz de producir plásticos renovables sustraídos de la madera

_45318382_gettybotellas.jpgCientíficos europeos aseguran haber descubierto una fórmula a base de un líquido de madera que no sólo podría ayudar a reducir la dependencia del petróleo en la producción de plásticos, sino también contribuir a la elaboración de productos reciclables.
«Este bioplástico es un avance muy importante considerando la necesidad de disminuir la dependencia del petróleo y promover la fabricación de artículos amigables con el medio ambiente», declaró   Inone-Kauffmann, quien participó en la investigación que duró dos años.
La sustancia para conseguir plásticos renovables sustraídos de la madera ha sido bautizada por el Instituto de Tecnología Química de Alemania como «ARBOFORM».
Según los resultados de laboratorio, el «ARBOFORM» se obtiene de la lignina, un elemento natural extraído de la madera y compuesto por fibras finas que pueden ser utilizadas para producir plástico.
«Pero trasformar la lignina en un plástico durable y no tóxico no fue nada fácil», explica Inone-Kauffmann.
El proceso de separación de la lignina de las fibras celulosas es altamente tóxico al requerir el uso de sustancias sulfúricas.
Por otro lado, la lignina libre de sulfuro es soluble en agua, lo que ocasionaría que los productos elaborados con este material se disolvieran al tener contacto con cualquier líquido.
Los investigadores superaron estos obstáculos, disminuyendo los contenidos sulfúricos en un 90%; y para evitar que el plástico se diluya en agua, modificaron sus propiedades con una serie de aditivos especiales que le dieron mayor solidez.
«Así que tenemos un producto que puede ser reciclado tantas veces como uno quiera, gracias a que es posible derretirlo y volverlo a procesar».
Este bioplástico puede ser utilizado para la fabricación de artículos con propiedades similares a la madera y el poliéster, es decir, materiales que no demandan un alto nivel de resistencia.
Debido a sus propiedades, no puede compararse a los materiales estándares, ni usarse en aplicaciones muy sólidas como podrían ser las defensas de los vehículos; y esa es una de sus grandes desventajas», reconoce Inone-Kauffmann.
Los ambientalistas consideran que otra desventaja sería que al ser un material proveniente de la madera, la demanda podría aumentar la deforestación y causar más daño que beneficio al medio ambiente.
«Lo que estamos haciendo es aprovechar los desechos de la industria de la celulosa, que para producir papel separa en tres los componentes de la madera -la lignina, celulosa y hemicelulosa- y como la lignina no produce papel, la usan como combustible.
Entonces, en lugar de quemarla, mejor hacemos bioplásticos», sostiene la investigadora.
En las últimas décadas el plástico se ha revelado como un elemento ideal para sustituir a muchos materiales convencionales.
Por ejemplo, en 1970 los plásticos representaban el 5% de un vehículo de tamaño medio, mientras que en la actualidad suman entre el 12% y 19%, de acuerdo con un estudio de la Asociación Europea de Productores de Plásticos.
El organismo con sede en Bruselas, afirma que no sólo la sustitución de metales ha reducido problemas como la corrosión, sino ha facilitado el proceso de ensamblaje y reducido el peso de la unidad entre 40% y 50% por ciento.
No hay un lugar en el planeta libre de plásticos; incluso en el fondo del mar los encontramos.
La situación está llegando a un nivel insostenible debido a que cada año se producen decenas de millones de toneladas de plástico, muchos de corta vida y que terminan su ciclo creando serios problemas de contaminación.
La solución está en la promoción de productos innovadores, como los bioplásticos, y en la disminución del consumo a través de un uso más eficiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.