Fuertes impulsos dan nueva forma a mercados mundiales de alimentos

El papel de África puede ser clave en alimentar a su continente y al mundo

dieta_balanceada02.jpgPor Charles Corey
Chicago – Fuertes impulsos dan nueva forma a los mercados agrícolas en África y en todo el mundo. Estos impulsos nos indican que el mundo necesita más alimentos y que África puede desempeñar un papel clave en ayudar a alimentar a las personas que padecen de hambre en todo el mundo.
Esto es lo que opina Terry Duffy, presidente ejecutivo del Grupo CME – el mercado más grande y diverso de productos agrícolas y de la mayoría de productos derivados del mundo. Duffy se dirigió al Foro Agroindustrial África-Estados Unidos 2008 el 26 de junio.
“Muchas personas dicen que ‘es el mejor momento o el peor momento’ para la agricultura”, dijo Duffy a su audiencia. “Supongo que su punto de vista depende de dónde se encuentren en la industria de la cadena alimentaria”.
Duffy – cuyo mercado establece los indicadores mundiales para los precios de productos, explicó que el aumento de la demanda y el suministro limitado en una escala mundial resulta en un incremento en los precios de los bienes.
Indicó que para algunos, como los productores de maíz en Estados Unidos, los aumentos de precio son bien recibidos. Para otros, como los molinos que compran trigo para producir harina, o los restaurantes que compran suministros de alimentos al por mayor, los precios altos no son bienvenidos.
Satisfacer la creciente demanda de más alimentos en todo el mundo requerirá de más inversión, innovación e infraestructura en toda la industria, afirmó Duffy, “y eso significa más oportunidades para la industria agrícola a nivel mundial”.
A pesar de los tremendos desafíos presentes en el continente, existen también tremendas oportunidades para la industria agrícola en África – “oportunidades para invertir en y producir de todo, desde granos hasta uvas e infraestructura”, dijo a su audiencia.
El último año, expresó Duffy, la industria agrícola produjo más de un tercio del producto interno bruto (PIB) africano.
“Dicho esto, África es un importador neto de bienes agrícolas. En una época en que el mundo necesita más de la agricultura, hace falta que África alcance su potencial y se convierta en un socio en la producción mundial de bienes”, indicó Duffy.
La escasez mundial de alimentos, el alza en los precios de productos y el debate sobre los biocombustibles han afectado tremendamente el mercado agroindustrial, agregó. Y el precio del fertilizante y de la tierra de labranza es muy alto.
Duffy añadió que el sistema de comercio de libre mercado de CME ha sido puesto a prueba recientemente ante algunas de las alzas más elevadas en los precios de los granos en la historia, que atribuyó a varios factores:
– Producción de biocombustibles obligatoria en Estados Unidos y Europa, que ha creado más tensión en el mercado y continuará haciéndolo en el futuro.
– Restricción a la disponibilidad de tierra de labranza causada por inundaciones en la mayor parte de la región centro-oeste de Estados Unidos, donde se cultivan muchas de las cosechas estadounidenses.
– La depreciación del dólar estadounidense en un 28 por ciento desde el año 2000. El dólar estadounidense es la moneda con que se conduce el comercio internacional de granos. “Esto quiere decir que los precios de bienes son, en promedio, 28 por ciento más bajos para estos importadores de lo que hubiesen sido si el valor del dólar hubiese permanecido constante” y eso ayuda a estimular la demanda.
– Crecimiento más lento en producción contra un crecimiento rápido en demanda: el promedio anual de la tasa de crecimiento de producción de granos y semillas oleaginosas se ha reducido del 2,2 por ciento al año en las décadas de 1970 y 1980, a sólo el 1,3 por ciento desde 1990. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos predice más declives en los próximos diez años.
– Ganado adicional, que requiere más grano: “A medida que la demanda de carne aumenta, en especial en países en rápido desarrollo como China e India, la demanda de granos y proteínas para su alimentación crece a una tasa aún más rápida”.
– Clima adverso: sequías de uno y múltiples años en Australia, los estados que bordean el Mar Negro, Rusia, Canadá y Estados Unidos, han causado alzas en los precios.
– Tarifas de exportación: en los últimos meses, las tarifas de exportación han aumentado la dificultad para enviar granos de forma gratuita a todo el mundo. Esa tendencia se ha presentado conjuntamente con la baja en tarifas de importación de granos y semillas oleaginosas. “El patrón que estamos presenciando mantiene la producción local fuera del mercado mundial, mientras que al mismo tiempo se reducen las barreras para la importación de granos y semillas oleaginosas”, explicó Duffy.
– Reducciones en los inventarios: las reservas estadounidenses de trigo se encuentran en su nivel más bajo en 60 años, y se pronostica que las reservas mundiales de trigo llegarán al nivel más bajo alcanzado en 30 años.
A pesar de todos los problemas, desafíos y adversidades en todo el mundo, agregó Duffy, “estos son los momentos más emocionantes para ser parte de nuestra industria” en que la demanda de bienes agrícolas crece y continuará creciendo.

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