Idearon un protector femenino que detecta enfermedades

images (17)La visita inoportuna que reciben mensualmente 1.700 millones de mujeres podría tener su lado bueno: crearon un sistema para detectar HIV, cáncer de cuello de útero e infecciones, en compuestos de la menstruación. Un chip los «ve» en una toallita.

Gabriel Weinstein, desarrollador y emprendedor argentino, creó junto a un equipo internacional de investigadores una toallita inteligente que es capaz de detectar enfermedades.

En sí el producto es igual a las toallitas convencionales solo que, más allá de las capas de algodón absorbente, cuenta con un chip que está diseñado para identificar si una mujer está sufriendo una enfermedad determinada.

«Descubrimos que del 100% de las cosas que podemos encontrar en la sangre de las venas, (que habitualmente nos sacan para hacer análisis), el 60% también lo podemos encontrar en la menstruación», señaló Weinstein.

«Además, encontramos 300 datos que no están en la sangre pero sí en la menstruación, porque esta no es solo sangre sino que también tiene fluidos y endometrio (mucosa que recubre el interior del útero)».

El análisis de estos compuestos les ofreció la posibilidad de captar enfermedades como el HIV, la sífilis, la gonorrea, el HPV (cáncer de cuello de útero) y la clamidia, infección causada por una bacteria. Los investigadores realizaron el prototipo de la toallita con esta última, que es la más común. Lo probaron y funcionó.

Cómo surgió.

La idea del producto surgió en Singularity University, un centro enclavado en un predio de la NASA que está dedicado a la innovación y reúne a expertos de todas partes del mundo.

Weinstein fue seleccionado entre 4.500 personas de distintas nacionalidades para formarse en el que, al día de hoy, es uno de los centros académicos no tradicionales más prestigiosos de los cinco continentes.

Allí, junto a dos daneses, una polaca, un brasileño y un búlgaro, enfrentó el reto de crear un producto factible, que afectara a mil millones de personas de acá a diez años y que fuera realizado en grupo.

Eligieron concentrarse en un tema que, en palabras de Weinstein, suele pensarse en términos negativos, malos o molestos e involucra a 1.700 millones de mujeres. Al principio pensaron en adaptar un tampón pero luego se concentraron en la toallita normal.

El prototipo fue pensado en una estructura de tres capas: una contra el cuerpo, otra absorbente y una tercera que contiene el chip. Esta pequeña unidad fue creada para funcionar como un mini laboratorio que reacciona ante la presencia de anticuerpos de ciertas enfermedades. Una vez que se produce una reacción, ilustró Winstein, se genera un electrón. La presencia de ese electrón es medible; si aparece, un transmisor envía una señal al celular y avisa que algo no anda bien. La información aparece registrada en una aplicación que indica a la usuaria (y/o al médico) que debe consultar. «El objetivo es detectar enfermedades que no detectamos de forma temprana (porque si no te duele algo no vas al médico) y cuando aparecen los síntomas son difíciles de tratar. Si se vieran de forma precoz sería más fácil tratarlas y curarlas», subrayó el investigador argentino.

El proyecto se consagró como uno de los ganadores de la edición 2014 de Singularity University, Al otro día de la presentación recibieron propuestas de compañías fabricantes de toallitas para materializarlo.

A dos meses de terminada la experiencia en Singularity University cada investigador se encuentra en su país y ya no trabajan juntos en el proyecto. «Al principio lo intentamos pero con tanta diferencia en los horarios se nos hizo muy difícil», admitió Weinstein. Las ofertas de inversión para plasmar la idea no han faltado, (el argentino considera crear un grupo de colegas locales que puedan llevar adelante el proyecto en Buenos Aires) pero aún no tomó la decisión de si lo va a seguir impulsando o no. «Yo tengo mi empresa de desarrollo de software desde hace nueve años (Virtualmind), soy mentor en una start up, soy docente… En fin, tengo que decidir a qué voy a dedicar mi tiempo. Me tomé hasta fin de año, por eso todavía no tiene nombre».

De plasmarlo, lo lanzaría primero en Brasil, luego en Argentina, Uruguay, Chile y otros países de América Latina. Las toallitas con el chip vendrían de a dos en un paquete de absorbentes convencionales y tendrían un costo que no llegaría a duplicar el de los paquetes normales. De seguir adelante, podrían llegar al público en un año y medio.