Investigadores crearon unas prendas de algodón resistentes al fuego y sin sustancias cancerígenas

Para los bomberos y otros profesionales de los servicios de emergencia, la ropa de protección constituye la barrera más importante frente a un entorno peligroso.

Para estos fines, el algodón se utiliza principalmente como capa textil interior que necesita propiedades adicionales: Por ejemplo, la prenda debe ser ignífuga o proteger contra agentes contaminantes biológicos. Sin embargo, no debe ser hidrófoba, ya que ello crearía un microclima incómodo. Estas propiedades adicionales pueden incorporarse a las fibras de algodón mediante modificaciones químicas adecuadas.

Sin embargo, incluso los mejores tejidos ignífugos de algodón sufren la liberación de formaldehído (clasificado como sustancia cancerígena) y son incómodos de llevar. Unos científicos han encontrado ahora un modo de evitar estos problemas.

La estrategia que ha seguido el equipo de Sabyasachi Gaan, de los Laboratorios Federales Suizos para Ciencia y Tecnología de Materiales (EMPA), ha sido crear una red de retardantes de llama, física y químicamente independiente, dentro de las fibras. Este tratamiento ignífugo no incluye formaldehído.

Este enfoque de diseño permite que se conserven las propiedades intrínsecamente positivas de las fibras de algodón, que representan las tres cuartas partes de la demanda mundial de fibras naturales en ropa y productos textiles para el hogar. El algodón es agradable para la piel porque puede absorber cantidades considerables de agua y mantener un microclima favorable en la piel.

Gaan y sus colegas Rashid Nazir, Dambarudhar Parida y Joel Borgstädt utilizaron un compuesto de fósforo que tiene la capacidad de reaccionar solo con moléculas añadidas específicamente para formar su propia red dentro del algodón. Esto hace que el algodón sea resistente al fuego por tiempo indefinido sin interferir en la acción útil de las moléculas que absorben agua y gracias a las cuales la tela es confortable.

Además, la red del compuesto de fósforo también acepta agua. Las redes de este tipo, una vez formadas, son muy persistentes: después de 50 lavados, el 95% de la red ignífuga sigue presente en el tejido.

Gaan y sus colegas exponen los detalles técnicos de su creación en la revista académica Chemical Engineering Journal, bajo el título “In-situ phosphine oxide physical networks: A facile strategy to achieve durable flame retardant and antimicrobial treatments of cellulose”.