Investigadores descubrieron que los dinosaurios se habrían extinguido sin la caída del asteroide que los exterminó

La muerte de los dinosaurios hace 66 millones de años fue causada por el impacto de un asteroide contra la Tierra. Sin embargo, siempre ha existido la duda de si se habrían extinguido de todos modos tiempo después o, si, por el contrario, habrían consolidado su reinado y hoy la Tierra sería un planeta dominado por los dinosaurios.

Una investigación reciente ha buscado pistas para resolver esa duda. Sus autores son: Mike Benton de la Universidad de Bristol en el Reino Unido, Phil Currie de la Universidad de Edmonton en Canadá, así como Fabien Condamine y Guillaume Guinot del Instituto de Ciencias de la Evolución de Montpellier en Francia.

El equipo utilizó técnicas de modelización bayesiana para tener en cuenta varios tipos de incertidumbres, como los registros fósiles incompletos, las incertidumbres sobre la datación de los fósiles y las incertidumbres sobre los modelos evolutivos.

Los resultados indican que las seis familias de dinosaurios más abundantes del Cretácico estaban evolucionando y expandiéndose, disfrutando de un claro éxito evolutivo, hasta que, hace 76 millones de años, comenzaron a mostrar un repentino declive. Sus tasas de extinción aumentaron y en algunos casos la tasa de creación de nuevas especies cayó.

Todo apunta a que los dinosaurios ya estaban sufriendo un fuerte declive antes de la caída del asteroide.

Los autores del estudio también analizaron cómo funcionaban los ecosistemas de dinosaurios en la etapa final de su reinado, y quedó claro que las especies herbívoras tendían a desaparecer primero, y esto promovía a su vez la extinción de especies que dependían de esas, por ejemplo, carnívoras, con el resultado de que los últimos ecosistemas de dinosaurios eran inestables y muy vulnerables a los cambios en las condiciones medioambientales.

El estudio se titula “Dinosaur biodiversity declined well before the asteroid impact, influenced by ecological and environmental pressures”. Y se ha publicado en la revista académica Nature Communications.