JetPack Aviation compartió imágenes de la prueba de vuelo de su moto voladora que solo será fabricada para el Ejército de Estados Unidos

Ferrari Press Agency
La moto voladora del Ejército de los Estados Unidos, ‘Speeder’, completó con éxito su primera prueba de pilotaje, informó la compañía desarrolladora JetPack Aviation.

La empresa con sede en Los Ángeles especializada en soluciones de movilidad vertical creó una nave con forma similar a una moto de agua que pesa solamente 104 kg y puede llevar a un piloto de hasta 108 kg.

La moto voladora alcanza los 240 km/h, puede volar a 4.500 metros de altura, y está diseñada para ser conducida tanto por militares como civiles. S

Moto voladora del Ejército de EE.UU 

Cuenta con cuatro microturbinas ubicadas justo en el centro que le permiten mantenerse en el aire, mientras que en la parte posterior se ubican dos más pequeñas que ayudan a estabilizarla y a hacer los cambios de dirección.

Para conducir ‘The Speeder’ hay que acomodarse como lo hacen los corredores de carreras de motos, con las piernas levemente estiradas hacia atrás. Su parabrisas protege al conductor de los vientos, reduce la resistencia y estabiliza el vuelo.

La estabilidad es precisamente una de las mayores dificultades que Jetpack Aviation encontró. Para ello, los ingenieros desarrollaron un nuevo software que comanda la intensidad y ángulo de la propulsión, y gracias a su motor de diésel o queroseno puede alcanzar una autonomía de entre 10 y 30 minutos, según la velocidad desarrollada y el peso.

Los fabricantes

Jetpack Aviation tiene una larga trayectoria fabricando mochilas voladoras, como las que se hicieron famosas en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984.

Su tecnología utiliza algoritmos de estabilización y maniobra que facilitan el pilotaje para que cualquier persona, incluso sin entrenamiento, pueda volar en sus aparatos, que próximamente también podrán ser controlados remotamente, según la compañía.

En un principio solo habrá 20 motos voladoras disponibles para el público. El resto serán exclusivas para el Ejército de Estados Unidos, mientras desarrollan la tecnología para que vuelen por más tiempo.