La capacidad de quemar calorías se mantiene estable entre los 20 y los 60 años, según un estudio

Un estudio desvincula el aumento de peso del metabolismo, que incluso durante el embarazo se mantiene estable. Su comportamiento durante la vida parece no coincidir con fases como la pubertad o la menopausia.

El metabolismo es el conjunto de raciones químicas que suceden en las células del cuerpo para convertir los alimentos en energía. Pero más allá de su definición, conforme el cuerpo envejece pierde potencial para quemar calorías, siendo el metabolismo el gran culpable del aumento de peso en las personas.

De acuerdo con un estudio publicado en el portal Science, titulado Taking the long view on metabolism, esa creencia no es del todo cierta. de hecho, divide la vida en cuatro etapas para explicar el funcionamiento del metabolismo: en el primer año de vida aumenta para completar el desarrollo de sus sistemas, disminuye hasta los 20 años, se mantiene estable hasta los 60 y se reduce en la tercera edad.

Herman Pontzer, de la Universidad de Duke, Estados Unidos, es el autor principal del estudio. Para ello recabó información de 6.500 personas con edades entre los 8 años de vida y los 95 años. Además de hacer la división de las cuatro etapas antes mencionadas, apunta que, según la investigación no habría diferencias reales entre las tasas metabólicas de hombres y mujeres en condiciones similares.

Desvinculan el aumento de peso

Por su parte, el director del Centro de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, Samuel Klein, apunta que dicho estudio desvincula el aumento de peso del metabolismo, y la explicación es muy sencilla: «El problema es el mismo cuando se trata de aumento de peso: las personas consumen más calorías de las que queman».

En el caso de los bebés, debido a su crecimiento, su gasto energético se dispara más de lo que cabría esperar para su tamaño y composición corporal. Sin embargo, se desconoce aún qué es lo que sucede al interior de sus células para hacerlas más activas. En cualquier caso, el metabolismo de los bebés puede explicar en parte la relación entre comer lo suficiente durante esa etapa de la vida y las probabilidades de convertirse en adultos sanos.

En comparación, un recién nacido gasta diariamente el doble del valor medio de los adultos, y después de un año, disminuye hasta alcanzar niveles que entre los 20 y los 60 se mantiene estable.

El metabolismo se mantiene estable

«Incluso durante el embarazo», señala Pontzer. Dentro de los muchos cambios fisiológicos que se producen al crecer y envejecer, el metabolismo acelerado de los bebés disminuye una media de 3 por ciento cada año hasta llegar a los 20 y «ni siquiera la adolescencia altera esta progresión», apunta.

Así, el gasto energético se mantiene estable hasta los 60 años, y es a partir de ahí que empieza a perder fuerza: 0.7 por ciento de capacidad, por lo tanto, una persona de 90 años necesita un 26 por ciento menos de calorías que cuarenta años antes, enfatiza.