La Casa Blanca reforzará la vigilancia sobre el sector bancario para evitar fraudes multimillonarios

Durante su campaña electoral Obama achacó parte de la culpa de la crisis a la "avaricia incontrolada".

El gobierno de Estados Unidos quiere evitar que vuelvan a cometerse fraudes como el de Bernard Madoff y otros multimillonarios delitos financieros e inmobiliarios que catalizaron la debacle financiera del año pasado.

Para eso, el presidente de EE.UU., Barack Obama, ordenó este martes la creación de una «fuerza de tarea contra el fraude financiero», en la que estarán los Departamentos de Justicia, del Tesoro y de Vivienda y Desarrollo Urbano, así como de la Comisión de Valores.

«Seremos incansables en nuestras investigaciones de malos manejos corporativos y financieros y no dudaremos en presentar cargos, cuando sea apropiado», aseguró el Secretario de Justicia, Eric Holder, al hacer la presentación de la «fuerza de tarea».

«La misión de esta fuerza de tarea no es solo establecer las responsabilidades de quienes ayudaron al desastre financiero, sino prevenir que otro suceda en el futuro», aseguró Holder.

Aunque Holder no presentó nombres de investigaciones en marcha o por abrirse, se espera que en las próximas semanas esta virtual «policía financiera» pueda hacer algunos anuncios.

Durante su campaña electoral Obama achacó gran parte de la culpa de la crisis económica a la «avaricia incontrolada» de algunos banqueros y a la «permisividad» de la clase política.

Según datos del Departamento de Justicia, el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI por sus siglas en ingles) maneja 189 grandes fraudes corporativos. De ellos, 18 superan los US$1.000 millones.

El Secretario de Tesoro, Timothy Geithner, quien también estuvo en la presentación, aseguró que, además de perseguir el fraude, uno de los objetivos del gobierno es lograr una reforma profunda del sistema financiero que resuelva los problemas acumulados por años.

«No es suficiente perseguir el fraude sólo después de que se ha esparcido. No podemos esperar que los problemas estallen para nosotros responder», dijo Geithner, quien recordó que el Congreso tiene pendiente una propuesta para la reforma del sector bancario.

«Buscamos una reforma financiera integral para crear un sistema más estable y seguro y profundizar nuestra estrategia de vigilancia del sector», expresó Geithner.

Aunque en medios financieros se entiende la necesidad de evitar nuevos fraudes, algunos desconfían de los excesivos controles que podría estar estableciendo el gobierno de Obama dentro de su plan de reforma financiera.

Los fraudes inmobiliarios y financieros que estallaron en 2008, forzaron al gobierno saliente del presidente George W. Bush a diseñar un paquete de rescate para muchos de los principales bancos.

Bush gestionó un paquete de US$700.000 millones para rescatar bancos en problemas y apuntalar a los considerados como «muy grandes para fallar», aquellos que por su tamaño podrían haber creado mayores problemas al sistema financiero en caso de quiebra.

La decisión fue muy impopular entre quienes consideraban que se le daba oxígeno a banqueros que habían incurrido en prácticas riesgosas, y en algunos casos, ilegales.

Entre los bancos rescatados estuvieron los nueve mayores del país, que recibieron en su conjunto US$125.000 millones, aunque algunos de ellos han ya pagado al Tesoro los recursos recibidos.

Desde entonces, los reportes de ganancias de los bancos y los bonos que reciben sus ejecutivos son motivo de escrutinio y, en ocasiones, fuente de enojo, no sólo para la ciudadanía general, sino para la Casa Blanca.

 

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