La tercera y la cuarta aerolínea de Estados Unidos decidieron unir sus fuerzas para consolidarse como la línea aérea más grande del mundo

La fusión entre American Airlines y US Airways es un paso más en la simplificación de la industria a nivel global. Un experto asegura que el negocio podría terminar en tres grandes líneas aéreas.

La fusión entre American Airlines y US Airways, presentada esta semana, facturará cerca de U$40.000 millones anuales, sumará 107.000 empleados, alrededor de 1.500 aviones y 6.700 vuelos diarios a 336 destinos en 56 países.

Pero esta alianza no parece ser una simple fusión entre dos grandes marcas. Desde 2008 el mapa de la industria aérea estadounidense ha cambiado radicalmente. Ocho aerolíneas que abarcan el 80% del mercado se han convertido en sólo cuatro aún más fuertes.

Además de la fusión anunciada el miércoles entre American y US Airways, en 2008 Delta Airlines compró Northwest, en 2010 United Airlines se fusionó con Continental y en 2012 Southwest compró la aerolínea de bajo costo AirTrain.

«En los últimos cinco o seis años se han dado varias alianzas para reducir los costos de cada una de las aerolíneas. En Europa vemos casos como el de Iberia-British Airways, Air France-KLM, o Lufthansa-Austrian Airlines. En Latinoamérica, LAN-TAM», dijo a Juan Arbeláez, consultor en ICF SH&E y experto en aerolíneas comerciales.

Ciertamente las fusiones entre compañías aéreas ocurren sobre el conveniente terreno de las alianzas globales, que definen los bloques comerciales de toda la industria comercial aérea del mundo: One World, Star Alliance y Sky Team.

Según Arbeláez, hacia este modelo de negocio podría ir la aviación comercial.

«Todo puede convertirse en tres aerolíneas globales. Tal vez One World se convierta en una gran aerolínea bajo esa misma marca, y lo mismo ocurra con las otras dos alianzas»

Entre las tres alianzas movilizan cerca de 1.500 millones de viajeros cada año en 59 aerolíneas. Estas uniones estratégicas permiten que los pasajeros accedan a una completa red de aerolíneas conectadas, compartir códigos de reservas en viajes internacionales y obtener paquetes de múltiples beneficios.

Art Torno, vicepresidente para México, Latinoamérica y el Caribe de American Airlines, refuerza de alguna manera el planteamiento de que el negocio se está simplificando a nivel global.

En declaraciones a la prensa explicó que la fusión con US Airways lo que pretende es fortalecer el plano global, más allá de afianzar el mercado estadounidense.

«Nosotros podemos competir a nivel doméstico con otras líneas aéreas, con algunas pequeñas, pero es en la medida en que sigamos trabajando juntos en la arena de la alianza global, con One World, donde la competencia se hará fuerte. Eso es lo que estamos buscando.»

¿En peligro las aerolíneas de bajo costo?

Al imaginarse un escenario global en el que las más grandes aerolíneas unen fuerzas, es natural preguntarse sobre las supervivencia de las aerolíneas de bajo costo, tan populares durante el último tiempo, especialmente desde que comprar un billete de avión a cualquier parte del mundo se logra en cinco minutos por internet.

Al respecto, Arbeláez aseguró que no se verán afectadas porque su modelo «es sumamente eficiente para vuelos cortos y de bajo alcance».

«Las aerolíneas de bajo costo han nacido con un modelo sin costos para distribuir porque lo hacen casi todo por internet, contratan pilotos por hora que no están sindicalizados, inclusive tiene políticas para reducir el consumo de combustible, venden todos los servicios aparte», dijo el experto.

Para Arbeláez la industria puede resultar en el futuro partida en dos tipos de negocio, «las de bajo costo para vuelos cortos y de mediano alcance, y las alianzas globales para vuelos largos intercontinentales para Latinoamérica y EE.UU.»

Por su parte, Torno indicó que con la alianza las dos empresas esperan incrementar las posibilidades para el usuario, sin competirle a las aerolíneas de bajo costo.

«No creo que estas alianzas amenacen las aerolíneas de bajo costo. En particular nosotros tenemos alianzas robustas con un par. En la costa oeste de EE.UU. con Alaska, y en la costa este con Jet Blue, lo que les permite a nuestros consumidores volar dentro de nuestra red y conectarse con Latinoamérica. Estas aerolíneas son una parte importante de nuestra consolidación.»

American Airlines anunció su unión con US Airways tan sólo un año después de haberse acogido al Capítulo 11 -como se conoce a la ley de quiebras en EE.UU.-, para reestructurar una deuda de U$29.550 millones.

En enero de 2012 la compañía despidió a 13.000 personas, el 16% de su fuerza de trabajo, y en julio del mismo año anunció que sus pérdidas del semestre ascendían a U$1.900 millones, el doble del mismo periodo del año anterior.

Ahora, gracias a la fusión, las dos empresas reducirán U$1.000 millones los costos anuales a partir de 2015.

“El tema de las alianzas globales entre grandes aerolíneas es una manera de sobrevivir al modelo de bajo costo”, aseguró Arbeláez.

“Tarde o temprano debía ocurrir entrar a un capitulo 11 y buscar una alianza estratégica con US Airways estaba en la misma situación. Es un tema de conveniencia y de volver a ser competitivos frente a las otras grandes alianzas en EE.UU.».

American Airlines aumenta de cinco a ocho sus centros de operaciones en EE.UU., desde donde espera establecer nuevos corredores de rutas para acercar los puertos estadounidenses con los de América Latina y Europa.

 

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