La imprecisión de los sistemas TPMS que monitorean la presión del aire en los neumáticos tiene sentido

imagesPor Fernando Santos Morales

Como ya es de pleno conocimiento, los sistemas que vigilan permanentemente la presión  del aire en los vehículos (TPMS tire pressure monitoring system) se empezaron a instalar hace más de un lustro y actualmente son obligatorios en muchos países del mundo. Cuando la presión del aire cae, el sistema avisa al conductor mediante un testigo. Pero no son tan precisos como se cree.

Se supone que ante la caída de 2 o 5 libras (libras por pulgada cuadrada o psi) el sistema ya alertaría pero no es así. Y es algo que me puse como tarea averiguar en algunos vehículos de los que he probado, llegando a la conclusión de que no avisan si no hasta cuando la presión de la llanta ha caído entre un 20 – 25%.

En una rueda que se deba mantener en 40 libras, el TPMS alerta cuando se han perdido ya unas 10, hasta 12 libras. O en una de 30, cuando se han perdido 6. Pero deben ser así de imprecisos. ¿cuál es el motivo? La gran diferencia de presiones que debe existir en las llantas de un mismo auto, cuando viaja liviano, o totalmente cargado.

Si por ejemplo descargado en ciudad se debe ir con 30, el fabricante manda que se aumente a 40 con pleno cupo de pasajeros y baúl lleno para un viaje, más aún cuando se viaja a altas velocidades. Con éstas grandes diferencias, el testigo debe permanecer apagado.

Además algunas marcas bajan siempre un poco la presión en las llantas especialmente en las que tienen poco perfil,   -por lo general presentes desde los rines de 17 pulgadas de diámetro hacia arriba con excepción de muchas camionetas-,  para ayudar a mantener una superior comodidad de marcha ante las irregularidades de las vías.

Así pues, siendo una gran ayuda no sólo para la vida de las llantas si no para evitar accidentes por bajas presiones que aumentan peligrosamente la temperatura del neumático, es mejor seguir con ‘’la norma’’ de revisar en frío la presión del aire de nuestros vehículos por lo menos una vez a la semana.

En lo posible, con un medidor poco usado de aguja, totalmente limpio, y ajustando a la presión recomendada por el fabricante ubicada casi siempre en un sticker puesto por dentro del paral central, debajo de la cerradura de la puerta del conductor.