La innovación es crítica en batalla contra tuberculosis

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La tuberculosis (TB) es una enfermedad pulmonar contagiosa que existe desde hace 500.000 años y que cada 20 segundos mata a alguien en el mundo. Hace 125 años se elaboró una prueba de diagnóstico, una vacuna hace 80 años y hace 40 años un tratamiento con medicamentos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el mundo hay 9,3 millones de personas con esa enfermedad y 1,8 millones de personas morirán a causa de ella este año. La OMS coloca a la TB tras el VIH/SIDA como causa de mortalidad mundial. Miles de millones de dólares, por medio de gobiernos y fundaciones, se dedican a frenar la tuberculosis, que se contagia por el aire, y la innovación es la necesidad más grande en la búsqueda de tratamientos, diagnósticos y vacunas.
“El Día Mundial de la Tuberculosis, nos recuerda que se trata de una enfermedad antigua” y que los recursos para combatirla “se aplican desde hace un siglo, 50 años, ó 40 ó 20, dependiendo de que recursos se trate”, dijo Diana Weil, coordinadora de políticas y estrategias de la Estrategia de la OMS Alto a la Tuberculosis en declaraciones a America.gov. “Actualmente tenemos las posibilidades de innovar, pero también tenemos la posibilidad de hacer mejor las cosas con lo que tenemos a nuestro alcance”.
El Día Mundial de la Tuberculosis recuerda la fecha en 1882 en que el doctor Robert Koch detectó la causa de la tuberculosis, el bacilo TB, y dio el primer paso para diagnosticar y curar la enfermedad.
14 dólares pueden salvar una vida

La tuberculosis se trata en un curso entre seis y nueve meses con medicamentos de “primera línea” (los más efectivos), fármacos que cuestan unos 14 dólares. Si los pacientes no culminan el tratamiento con los medicamentos, o no reciben el tratamiento adecuado, puede aparecer una forma de la enfermedad resistente a múltiples fármacos (MDR TB).
Las personas con tuberculosis resistente a múltiples fármacos deben recibir un tratamiento más caro y menos efectivo, de segunda línea, que dura entre 18 y 24 meses. Si no completan el curso, o su tratamiento contiene los medicamentos equivocados, pueden desarrollar la tuberculosis con amplia resistencia a los fármacos, cuya diversidad de bacterias puede resistir los medicamentos de primera y segunda línea (XDR TB).
Menos del 30 por ciento de los pacientes con XDR TB, que por lo demás son saludables y cuyos sistemas inmunológicos no estén comprometidos, puede curarse. Más de la mitad con XDR TB mueren en un plazo de cinco años después del diagnóstico y es posible que en el mundo haya 50.000 casos de XDR TB.
Las personas contagiadas tosen y dispersan partículas infectadas que otras personas inhalan, dijo el Dr. Peter Small, directivo de programas para la tuberculosis en la Fundación Bill y Melinda Gates, en una sesión informativa realizada el 17 de marzo en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, en Washington.
En muchos casos el sistema inmunológico logra controlar a la bacteria de la tuberculosis cuando una persona se ha contagiado, una situación conocida como “infección latente”. La bacteria se activa cuando algo, ya sea la edad avanzada o un estado médico como el VIH, reduce la inmunidad de la persona.
“Una tercera parte del mundo tiene infección latente y vive en un tenue equilibrio entre un sistema patógeno y su sistema inmunológico”, dijo Small. “Este papel central del sistema inmunológico para frenar la tuberculosis es dramático en el África subsahariana, donde la convergencia de las epidemias del VIH y de la tuberculosis ha modificado completamente a la enfermedad”.
Innovar
La innovación para crear nuevos diagnósticos, medicamentos y vacunas, es el principal punto de interés en el Programa para la tuberculosis de la Fundación Gates, aseveró el médico.
“Un régimen, con tratamiento de cuatro meses, está en la tercera fase de una prueba final sobre la efectividad del medicamento, a cargo de uno de nuestros beneficiados, la Alianza Global para Desarrollo de Fármacos contra la tuberculosis”, afirmó. Agregó que “otros tres interesantes candidatos a medicamento han tenido interesantes resultados en la prueba de segunda fase, la prueba inicial de la efectividad del medicamento”. Small espera que para el año 2016-2017 se cuente con un tratamiento con fármacos para los casos resistentes a los tratamientos.
Actualmente hay seis vacunas que se utilizarán, o con las que pronto se iniciarán pruebas clínicas, con humanos, añadió Small. Cada una tiene el potencial de proteger a las personas de la tuberculosis. Espera que una mejor vacuna contra la tuberculosis esté disponible cerca del año 2016 o ese mismo año.
Small reveló que por medio de la Fundación para Innovación en Nuevos Diagnósticos el diagnóstico molecular se está logrando y este permitirá determinar en horas, en lugar de meses, si una persona padece la tuberculosis resistente a los medicamentos. Espera que las pruebas para los diagnósticos rápidos ya estén disponibles el año 2012.
El compromiso político contra la tuberculosis está creciendo en el mundo, dijo, e incluyó a China, Brasil e India. La Alianza Alto a la Tuberculosis tenía previsto realizar un foro entre el 23 y 25 de marzo en Brasil, con la posible presencia de 1.700 participantes.
En abril los ministros de los países con más casos de MDR TB y XDR-TB se reunirán en China para evaluar la MDR-TB. Bill Gates inaugurará el encuentro, organizado por la OMS, el ministerio de Salud de la República Popular de China y la Fundación Gates.
Financiar la lucha
El financiamiento contra la tuberculosis está aumentando, aunque quedan brechas. La Ley Ómnibus de Asignaciones Presupuestarias recién aprobada incluye 162.000 millones de dólares para financiar la lucha contra la tuberculosis por medio de la cuenta de operaciones extranjeras del Departamento de Estado, un aumento de 9,5 millones de dólares en relación con los niveles de 2008. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional aumentó su financiamiento para la tuberculosis de 22 millones de dólares en el año 2000 a 93 millones de dólares en 2005.
En 2008 los Institutos Nacionales de la Salud gastaron alrededor de 160.000 millones de dólares en investigación sobre la tuberculosis, y recientemente se aprobó la reautorización de 48.000 millones de dólares para el Plan Presidencial de Emergencia para Alivio del SIDA (PEPFAR) que incluye 4.000 millones de dólares para el tratamiento y la prevención de la tuberculosis durante los próximos cinco años.
El Fondo Global para Combatir el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria ha permitido movilizar recursos globales, dijo Small. Casi el 14 por ciento de su financiamiento fue para la tuberculosis. Hasta el momento la organización ha tratado casi 4,6 millones de casos de tuberculosis
Sin embargo, la Alianza Alto a la Tuberculosis dijo que hay una brecha de 31.000 millones de dólares en el financiamiento, incluyendo 22.000 millones de dólares para la aplicación de los programas y 9.000 millones de dólares para el tratamiento y recursos para el diagnóstico en la próxima década.
Estrategia mundial
Las herramientas de la OMS en la lucha contra la tuberculosis son la Estrategia Alto a la Tuberculosis y el Plan Global Alto a la Tuberculosis, elaboradas por la Alianza Alto a la Tuberculosis, una coalición auspiciada por la OMS con más 900 agencias y gobiernos del mundo dedicados a combatir la epidemia.
“Con la Estrategia Alto a la Tuberculosis queremos innovar, de manera que podamos trabajar con todos los encargados de la salud en todo el mundo, incluyendo farmacias, médicos privados, medicina informal y curanderos tradicionales”, dijo Weil, de la OMS. “Tenemos modelos que demuestran que se pueden detectar muchos más casos si se trabaja con todos ellos”.
La OMS también está cambiando su manera de trabajar con las comunidades, ayudándoles a pedir atención para la tuberculosis y a prestar atención local a la gente, para que no tenga que viajar a centros de salud alejados para recibir tratamiento.
Los componentes de la Estrategia Alto a la Tuberculosis incluyen:
– Ampliar y mejorar los DOTS de alta calidad, lo que significa “tratamiento directamente observado, de breve curso”.
– Atender la TB VIH, MDR TB y las necesidades de las poblaciones pobres y vulnerables.
– Ayudar a reforzar los sistemas de salud.
– Incorporar a todos los encargados de atender la salud.
– Facultar a las personas con tuberculosis y a las comunidades por medio de alianzas.
– Facilitar y promover la investigación

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