La insuficiencia renal puede aparecer más en los hombres que en las mujeres

Un estudio reciente ha encontrado que los hombres tienen más posibilidades de desarrollar insuficiencia renal a lo largo de su vida.

La insuficiencia o falla renal afecta a dos millones de personas en todo el mundo. Se produce cuando los riñones dejan de funcionar correctamente o dejan de funcionar por completo. Los riñones son dos órganos del tamaño de un puño, con forma de frijol, ubicados en la parte media de la espalda, que cumplen una función vital para el cuerpo: filtran y purifican la sangre, o sea, la mantienen equilibrada químicamente.

Cada día, los riñones de una persona procesan aproximadamente 190 litros de sangre para eliminar alrededor de 2 litros de productos de desecho y el exceso de agua, que el cuerpo pierde al orinar. Si esto no ocurriera, los desechos se acumularían en la sangre y dañarían al cuerpo. Por ejemplo, el exceso de líquidos puede poner en peligro la vida y puede afectar las funciones del corazón y del cerebro.

Algunas personas tienen más riesgo de desarrollar insuficiencia renal. Entre ellas, por ejemplo, están quienes tienen diabetes y no se cuidan, quienes tienen algún antecedente familiar de esta enfermedad, las personas mayores de 65 años, las que tienen presión arterial y/o el colesterol elevados, y las que sufren enfermedad cardíaca.

Ahora, además, el hecho de ser hombre también parece convertirse en otro factor de riesgo. Al respecto, un estudio reciente que fue publicado en la revista Journal of the American Society of Nephrology afirma que uno de cada 93 hombres y una de cada 133 mujeres tendrán insuficiencia renal si viven hasta los 80 años de edad. Si llegan a los noventa, esa cifra se eleva a uno de cada 40 hombres y una de cada 60 mujeres, que desarrollarán insuficiencia renal.

Para llegar a estos resultados, un grupo de investigadores de la Universidad de Calgary, en Canadá, siguió a 2.9 millones de adultos de la ciudad de Alberta, en ese mismo país, desde el año 1997 hasta el 2008. Cuando el estudio se inició, los participantes no tenían insuficiencia renal pero al finalizar, los investigadores hallaron que los hombres de mediana edad que vivieron hasta los 90 tuvieron un riesgo de casi 2.7 por ciento de desarrollar insuficiencia renal, mientras que el riesgo en las mujeres fue de 1.8 por ciento.

Asimismo, el riesgo desarrollar insuficiencia renal fue mayor entre las personas que tenían una función reducida de sus riñones. En este caso, los hombres mostraron un riesgo de 7.5 por ciento y las mujeres de 3.2 por ciento. Por el contrario, el riesgo disminuía en las personas que tenían una buena función renal.

Sea cual fuere tu caso, si te preocupa este tema, recuerda que si sigues algunos cuidados, puedes ayudar a que tus riñones se mantengan sanos. ¿Cómo?

  • Si eres diabético, controla bien la enfermedad, pues es la causa más común de insuficiencia renal crónica.
  • Controla la presión alta ya que puede ser la causa de una enfermedad renal crónica o su consecuencia. Cualquiera que sea el caso, es importante controlarla ya que la presión alta daña los pequeños vasos sanguíneos de los riñones e impide que funcionen adecuadamente.
  • Mantén una rutina diaria de ejercicios, acompañada de una dieta saludable que te ayude a tener un corazón sano y, si lo necesitas, pierde el exceso de peso.
  • También puede ser posible que necesites una dieta especial para tus riñones, en la que debas evitar el consumo de sodio (sal) y potasio. Si éste es tu caso, consulta con un especialista que te asesore sobre qué alimentos son más apropiados para tu caso.
  • Evita consumir muchos analgésicos porque su uso prolongado puede dañar los riñones.  Entre ellos: la aspirina, el acetaminofén (Tylenol y otros), el ibuprofeno (Advil, Motrin y otros), el naproxeno (Aleve, Naprosyn y otros) y el inhibidor de COX-2 colecoxib (Celebrex).
  • Evita fumar, ya que el tabaquismo empeora la enfermedad renal.

Los síntomas de la insuficiencia renal dependen si es aguda o crónica y la severidad del problema. Por ejemplo, podrías notar que eliminas poca orina, retienes líquido o estas hinchado, tienes la presión alta o tienes náuseas, etc. Si es aguda, podrías requerir hospitalización.  A veces pueden no tenerse síntomas y las primeras señales pueden ser la presencia de proteína en la orina y/o la elevación de ciertos compuestos en la sangre (la creatinina y el nitrógeno ureico). Ya sea que tengas algunas de estas señales o simplemente estés preocupado por la salud de tus riñones, habla con tu médico para que pueda indicarte si hay algún problema y si lo hay, que te diga cómo tratarlo.

 

 

 

 

 

 

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