La Inteligencia contextual

fw0cavcwmksca168fyxcaomlg31car80cb1ca2jo6y4ca0igkbwca2m2p6ccapxih3hcalf81dyca52k1ljcas5v7mfcah8l37bcadn5w7yca6imtczca0qguf4cavc20igcalrkw37.jpgPor: Ricardo Tribin Acosta
Esta clase de inteligencia hoy en boga, un estudio reciente la encontró en los mejores líderes. Fue efectuado por los profesores Anthony Mayo y Nitin Nohria de la Universidad de Harvard.  La definen como “La habilidad para leer las fuerzas que moldean los tiempos y sacarles el mayor provecho. Es tener una fina sensibilidad hacia el contexto social, detectar oportunidades y capitalizarlas”. Es igualmente un sentido de la historia, de sus riesgos y su potencialidad, sus vacíos y sus desafíos”.
Tremenda definición que hay que digerirla un poco para poderla entender. Vamos por partes. En relación a leer las fuerzas que moldean el tiempo, yo diría que el mejor provecho lo da el vivir organizadamente y por ello creo muchísimo en los aparatitos aquellos que sirven para llevar un cronograma de las actividades. El manejo del tiempo se ha vuelto prioritario en un mundo en el que las distancias son cada vez mas grandes y los “trancones” de transito tan enormes, que para llegar puntual a algún lugar hay que prever la salida con la debida anticipación. Igual sucede con las reuniones de juntas o comités, las que si no se programan dentro de una agenda específica y esta no se sigue, la posibilidad de que se vuelvan demasiado extensas y aburridas, resultara bien probable. 
De otra parte, aquello de la sensibilidad hacia el contexto social, creo que aunque un poco olvidada hoy, debido a esa carrera tan acelerada que existe para hacer dinero, resulta indispensable volver a aplicarla en su mejor dimensión. Hace poco estuve en una ciudad muy grande y sentí dolor al ver a unos niños menores limpiando parabrisas, con síntomas inequívocos de hambruna. No pudimos menos, mi esposa y yo, que brindarles un pedazo de pan para calmar su hambre.
Y en cuanto a detectar oportunidades y capitalizarlas, esto es algo que, si se quiere ser exitoso, en cualquier ocasión resulta conveniente aplicarlo. Por allá en los años sesenta había un futbolista que lo conocían como “La Locomotora Negra”. Corría como un gamo y no era el mejor para sacar de paso a sus oponentes, pero…cuando le llegaba la oportunidad, si le pasaban la bola cerca del arco, era anotación segura. Por eso lo tildaban de oportunista, más que bueno, pues aquel oportunismo le dio muchas victorias a su equipo proveniente de La Perla del Otún.
Finalmente al enmarcar la función del líder en “un sentido de la historia, de sus riesgos y su potencialidad, sus vacíos y sus desafíos”, lo que se está logrando es ubicarlo dentro de su papel en la pagina de la vida, lo cual me acuerda mucho el concepto de las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades, ya mencionado en otros esquemas que han buscado la mejoría optima en las organizaciones.

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