La mitad de los pacientes con cáncer de próstata podrían beneficiarse de un nuevo tipo de medicamentos

Un estudio realizado con células encuentra que los inhibidores PARP son prometedores en amplios subgrupos de cánceres de próstata

Aproximadamente la mitad de los cánceres de próstata tiene una anomalía genética que, al parecer, hace que las células del tumor respondan a una nueva clase de medicamentos para combatir el cáncer, según ha determinado un nuevo estudio del Centro Integral del Cáncer en la Universidad de Michigan.

Los medicamentos, llamados inhibidores PARP, se prueban actualmente con pacientes que tienen cáncer de mamas con las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, las cuales se encuentran en hasta el 10 por ciento de todos los cánceres de mama.

La mitad de los cánceres de próstata tienen un reacomodo genómico que causa la fusión de dos genes llamados RMPRSS2 y ERG. Esta fusión de genes, que se cree que sea el acontecimiento que desencadena el cáncer de próstata, la descubrieron inicialmente en 2005 los investigadores de la UM encabezados por Arul Chinnaiyan. 

“Este tipo de fusión ocurre en alrededor del 50 por ciento de los cánceres de próstata pero ha sido notoriamente difícil alcanzar terapéuticamente a los genes involucrados. Encontramos que, en lugar de apuntar directamente al producto de la fusión de genes, podíamos bloquear la función de los socios cuya interacción es crítica, tales como PARP1”, dijo Chinnaiyan, un investigador en el Instituto Médico Howard Hughes, director del Centro Michigan para Patología Translacional y titular de la cátedra S.P. Hicks de Patología en la Escuela de Medicina de la UM.

Chinnaiyan es el autor principal del estudio actual que se publico en la edición del 15 de mayo de la revista Cancer Cell.

“Nuestros estudios indican que la población total de pacientes que podrían beneficiase de la inhibición de PARP podría expandirse significativamente”, dijo Chad Brenner, candidato a un doctorado en la UM, y que es el autor primero del artículo.

Los investigadores, que trabajaron con modelos de cáncer en líneas de células y en ratones, encontraron que las terapias que usaron el inhibidor de PARP, Olaparib, ayudaron a achicar los tumores que expresaban la fusión de genes TMPRSS2-ERG y bloquearon la capacidad de los tumores para propagarse. Olaparib no tuvo efectos sobre los tumores que no tenían es fusión genética.

Los inhibidores PARP no están autorizados actualmente por la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, pero las pruebas iniciales con pacientes de cáncer de mama indican que pueden administrarse con seguridad y que son bien tolerados.

Los autores del estudio Maha Hussain y Felix Y. Feng trabajan actualmente en dos pruebas clínicas sobre la base de estas conclusiones de estudio para demostrar si la fusión de genes EMPRSS2-ERG puede usarse para predecir la respuesta a los tratamientos, incluidos el inhibidor de PARP. Estos estudios todavía no están enrolando participante

Estadísticas del cáncer de próstata: Este año unos 217.730 hombres en Estados Unidos tendrán un diagnóstico de cáncer de próstata y 32.250 morirán por esa enfermedad, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

 

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