La semilla da fruto a su tiempo

images9.jpgPor: Ricardo Tribin Acosta
El dicho tan mentado de que «No hay que ensillar las bestias antes de traerlas» se vuelve práctico en muchas circunstancias de la vida. Me acuerdo el caso de un vendedor inmobiliario quien llevaba en un cuaderno especial el inventario de las propiedades que estaban ya casi vendidas. Cuando la operación se consolidaba, con la firma de la promesa de venta, era el momento en el cual ponía el nombre de «Vendida», no solo en tal archivo, sino también en los avisos que estaban fijos afuera o en las ventanas de la propiedad. Esto lo hacia para no comerse lo que no había sido aun cocinado, y por tanto con frecuencia regañaba a aquellos empleados que le ponían tal denominación en el cuadernillo de marras en el momento del cierre del negocio, sin que antes no hubiese al menos un pequeño adelanto y un contrato por el medio.
Las cosas no llegan, ni antes, ni después. Precisamente ellas se aproximan en el momento en que tienen que hacerlo. A un político en una época lo apodaban «aguacate» ya que como la deliciosa vianda se maduraba con periódicos o sea apareciendo con frecuencia en estos. Esas «madureces» que surgen de la alabanza excesiva,   a ratos hacen creer a las personas que son invulnerables e incomparables y ahí es cuando en los momentos de crisis no están preparadas para enfrentarlas y por ello se caen de sus palmas como si fueran cocos, luego de haber subido vertiginosamente, mas sin prepararse adecuadamente para todos los momentos, sobretodo para los mas difíciles.
En la vida es necesario prepararse adecuadamente, no solo para el progreso sino también para las complicaciones, ya que el ascender y ascender vertiginosamente es bien agradable, pero que pasa cuando sucede lo contrario?. Un conocido hombre practico decía que había en los gobiernos muchos jovencitos mas preparados que un kumis, que generaban sus propuestas fundamentales para la economía de las naciones sin saber lo que era haber tenido antes una dificultad. El hombre con sarcasmo afirmaba que para poder planear las economías, la teoría no era suficiente, mas si tener la experiencia que significaba por ejemplo llegar al día treinta en la empresa sin tener en el banco los fondos suficientes para poder pagar la nomina, lo que implicaba en muchos casos convertirse casi que en un mago para poder allegar los recursos. Por esto siempre será interesante recordar que la semilla madura en el momento que es y que si al proceso lo alimentamos bien, el fruto que al final llegara será el más cercano al esperado.
               

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