Las embarazadas deberían hacer una buena dieta

665-embstandaloneprod_affiliate84.jpgLa política mantenida por los expertos en la nutrición de las embarazadas ha dado un cambio radical en los últimos años. Ya no es aconsejable que la futura madre engorde en exceso porque se ha demostrado que los fetos demasiado grandes pueden originar preeclampsia en las embarazadas y dificultan la expulsión del bebé en el parto.
Un feto sobrealimentado también puede provocar anemia e incluso una amenaza de aborto. Por ello, ginecólogos y nutricionistas recomiendan a las mujeres embarazadas seguir una dieta sana y saludable para evitar engordar de forma desmesurada en esta tan delicada etapa.
»La ganancia de peso materno óptima durante el embarazo oscila entre los nueve y los 12 kilos [19.8 y 26.4 libras] ‘‘, comenta la doctora Ana Palacios Marqués, especialista en Obstetricia y Ginecología del Hospital Marina Baixa de Villajoyosa, Alicante, España, y colaboradora del portal de salud NetDoctor.es
Sin embargo, Palacios anota que la cifra varía según las circunstancias y el peso de la embarazada. Por ejemplo, en los embarazos de gemelos se puede llegar a ganar hasta 14 kilos –30.8 libras– mientras que «en los embarazos de las pacientes obesas se recomienda una ganancia de peso menor, de entre cuatro y ocho kilos [8.8 y 17.6 libras] ‘‘.
Las embarazadas deben ir ganando peso de forma gradual, aproximadamente un kilo (2 libras) por mes. Esta afirmación no es categórica, pero el aumento sí deberá de ser un poco mayor en la recta final del embarazo. Lo normal es ganar de uno a dos kilos –2.2 y 4.4 libras– entre la semana 1 y la 12 de gestación; de 300 a 400 gramos por semana desde la semana 12 a la 28, y de uno a tres kilos –2.2 y 6.6 libras– al mes a partir de entonces.
De acuerdo con la especialista, una mujer no embarazada consume entre 2,000 a 2,200 calorías al día, según su edad y talla. Las mujeres encintas deben tomar unas 2,300 a 2,400. »Esto significa un incremento del 10 por ciento de la ingesta energética y de 200 calorías diarias en promedio durante el embarazo», sostiene Palacios.
Pero, agrega, las mujeres excesivamente delgadas deberán tomar de 300 a 400 calorías más diarias, en tanto que se recomienda que las mujeres con sobrepeso sólo consuman de 100 a 150 calorías más, y las obesas, 100 calorías diarias.
HIERRO, YODO
Y ACIDO FOLICO
Las embarazadas, al igual que el resto de personas adultas, deben mantener una dieta sana y equilibrada durante el período de gestación. Las frutas, viandas, tubérculos, hortalizas y legumbres tendrán que estar presentes en la alimentación cotidiana, como también los cereales (pan, arroz y pasta).
»Las carnes, los pescados y los huevos constituyen un importante aporte de proteínas, vitaminas y minerales, pero su consumo no debe ser excesivo», sostiene la especialista, que aconseja tomar diariamente en torno a un litro de leche o derivados como el yogur o el queso, preferiblemente semi o desnatados.
Las embarazadas deben limitar, en cambio, el uso de aceites y grasas, especialmente las de origen animal, y consumir sólo esporádicamente alimentos como embutidos, patés y pasteles.
Su dieta también deberá tener en cuenta las demandas de hierro y ácido fólico, que se incrementan durante la gestación un 100 y un 122 por ciento, respectivamente. Como éstas no pueden ser satisfechas únicamente con la dieta, los especialistas recomiendan administrar suplementos farmacológicos con preparados de hierro y ácido fólico; el primero, especialmente a partir de la semana número 20, en tanto que el segundo deberá tomarse, a ser posible, antes de que se produzca el embarazo.
»Un déficit de ácido fólico está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar defectos del tubo neural –como la espina bífida– en el feto», asegura Palacios.
El déficit de yodo también se ha relacionado con la aparición de trastornos neurológicos en el futuro bebé. Por ello los expertos también recomiendan últimamente la ingesta de suplementos farmacológicos con yodo.
Por otro lado, las mujeres embarazadas deben evitar el consumo de tabaco y alcohol. Algunas de las madres que han consumido elevadas cantidades de alcohol durante su embarazo han desarrollado el llamado síndrome alcohólico fetal, que consiste en la aparición en el recién nacido de varios defectos como retraso en el crecimiento o retraso mental, mientras que el consumo de tabaco se asocia con un peso menor y otros efectos nocivos.
Algunos expertos son escépticos con respecto a la cafeína pero no se ha comunicado que ésta ocasione efectos nocivos sobre el feto. Pero Palacios recomienda un uso moderado de ésta, sin superar las 2 o 3 tazas de café diarias.

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