Las medicinas alternativas tienen ahora restricciones en Europa

Cientos de remedios de hierbas medicinales ya no pueden venderse en la Unión Europea (UE), donde acaba de entrar en vigor una nueva normativa que busca proteger a los consumidores de posibles efectos nocivos de esas plantas.

La UE termina así con la venta libre y en adelante sólo podrán comprarse los productos registrados y «tradicionales», es decir, que se hayan utilizado durante al menos 30 años, y cumplan unos estrictos controles de calidad.

La noticia ha generado temores en gran número de fabricantes y distribuidores de esos remedios de hierbas, que temen que la nueva regulación les obligue a dejar el negocio.

Hasta ahora, esa industria de medicinas naturales sólo estaba reglada por una norma de 1986, redactada cuando sólo unos pocos productos estaban a la venta y la industria era aún pequeña.

En los últimos años el consumo ha ido en aumento. Por ejemplo, explicó que en la actualidad, sólo en Reino Unido una cuarta parte de la población los toma o los ha tomado en los dos últimos años.

La normativa afecta a productos ampliamente utilizados como la equinácea o la valeriana, así como a otros remedios de la medicina tradicional china e india.

El peligro de la interacción

Los efectos en la salud del consumo de esos compuestos y las consecuencias de su interacción con otros productos químicos ha sido lo que ha provocado que se desarrollara la nueva norma.

Por ejemplo, el ginseng se sabe que reduce el efecto de la medicación anticoagulante.

Para evitar riesgos, en adelante sólo los productos que hayan sido evaluados por la Agencia de Regulación de Productos Médicos y Sanitarios (MHRA, por sus siglas en inglés) podrán salir a la venta.

Los productores deben demostrar que los compuestos se han realizado según estrictos estándares y la dosis que contienen tiene que estar claramente determinada en el envase.

Además, sólo se podrán vender remedios para males menores como resfriados, dolores musculares o problemas de insomnio. Aunque los envases que ya están a la venta no tendrán que ser retirados de las tiendas hasta que se venza su fecha de caducidad.

Richard Woodfield, responsable de las políticas relativas a medicina tradicional de la UE, explicó que «fundamentalmente, esta directiva pone a los consumidores por delante, de manera que pueden identificar si un producto cumple los estándares de seguridad, calidad e información sobre su uso».

«La información sobre el producto deberá incluir posibles efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos y sobre todo deberá dejar muy claro que se basa en un uso tradicional», añadió.

Menos cantidad, menos variedad

Algunos pequeños productores se quejan de que las nuevas normas implican demasiados gastos para ellos ya que exigen un registro de los remedios que consideran demasiado caro.

Así lo explicó el presidente de la Asociación Europea de Profesionales de las Medicinas Herbales Tradicionales, Michael McIntyre, que reconoció sin embargo la necesidad de actualizar la regulación vigente.

«Los productos que haya en el mercado en adelante responderán a lo que digan los envases, mientras que hasta ahora no se sabía cuán buenos eran», reconoció.

Sin embargo apuntó que «el registro es caro, así que puede que haya menos productos en el mercado y sean del mismo tipo».

«Es difícil sostener que la situación debe permanecer como está, sin ninguna regulación, sin embargo, ¿cuántos negocios tendrán que cerrar? No puedo decirlo», añadió.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.