Las mejoras que se han realizado a los autos convencionales y las tecnologías avanzadas están trayendo la perspectiva de un transporte más ecológico

_082609_ap090811012971_200.jpgPor: Jose Infante Ferrucho

Steve Plotkin, científico del Centro de Investigación sobre el transporte en el Laboratorio Nacional de Argonne, dijo que los vehículos de bajo consumo de combustible y otros vehículos, así como las bajas emisiones de carbono y los combustibles renovables son elementos fundamentales de cualquier estrategia de reducción de gases de efecto invernadero y de otras emisiones en el sector del transporte.
“Puesto que los vehículos son responsables del 20 al 30 por ciento de las emisiones de efecto invernadero y las emisiones del transporte están creciendo rápidamente, es de vital importancia encontrar maneras de frenar este crecimiento, o jamás resolveremos el cambio climático”, dijo. Plotkin participó en una charla electrónica en America.gov el 19 de agosto sobre vehículos de vanguardia.
No existe una definición clara de lo que constituye un vehículo de consumo eficiente, dijo Plotkin, pero por lo general se entiende que las tecnologías avanzadas de eficiencia en la utilización de combustible permiten lograr como mínimo una reducción del 10 por ciento en el uso de combustible, en comparación con las tecnologías convencionales.
“Eso es sólo una de las tecnologías. … Un automóvil realmente ecológico utilizaría varias tecnologías de forma simultánea”, agregó. Entre otras tecnologías que mejoran el rendimiento de combustible figuran mejores neumáticos, mejor aerodinámica y materiales ligeros. Los vehículos híbridos que utilizan tanto gasolina como electricidad se han promovido como vehículos eficientes en el consumo de combustible.
Los combustibles alternativos como el etanol y el biodiesel han ido ganando terreno en los últimos años. Aunque casi todo el etanol se vende en mezclas, es decir el 10 por ciento del etanol, o menos, se mezcla con la gasolina, los fabricantes de automóviles están fabricando muchos vehículos nuevos que pueden utilizar mezclas con mayor contenido de etanol.
El interés del público general en las tecnologías de combustibles alternativos y los vehículos de bajo consumo ha crecido en los últimos años debido a las preocupaciones sobre el calentamiento global y la dependencia constante de Estados Unidos de las importaciones de petróleo. El número de vehículos híbridos vendidos en Estados Unidos aumentó 37 veces hasta alcanzar los 352.274 vehículos en 2007 y la cifra de vehículos de combustible flexible aumentó en más del 50 por ciento a 974.095 vehículos en el mismo período. Cuando los precios del petróleo en Estados Unidos alcanzaron niveles récord en 2008, las ventas de automóviles híbridos se dispararon. En algunos países desarrollados y en desarrollo, los vehículos que consumen combustibles alternativos y los vehículos de bajo consumo están aumentando su presencia en el mercado a un ritmo aún más rápido.
Las opciones más avanzadas tecnológicamente se basan en el hidrógeno y los vehículos totalmente eléctricos. Ambos ofrecen una alternativa casi sin emisiones, pero todavía son tecnologías en desarrollo y, como tal, son costosas.
“Muchas de las tecnologías y los combustibles son caros, especialmente al principio”, explicó Plotkin. “Se ha de ampliar el esfuerzo de investigación para reducir los costes. De lo contrario, no se avanzará mucho”.
Sin embargo, el proceso de investigación y desarrollo está plagado de dificultades y sorpresas inesperadas, advirtió, por lo que algunas tecnologías puede que no tengan el éxito que esperan los políticos y los investigadores.
“Hay que recordar que muchas de las tecnologías prometedoras han desaparecido en el camino a su desarrollo”, dijo Plotkin. “No ha sido a propósito, sino por la falta de éxitos”.
Los vehículos eléctricos, por ejemplo, ofrecen una alternativa muy prometedora a los autos convencionales. Sin embargo, se convertirán en una opción viable sólo si los investigadores resuelven el reto de desarrollar baterías más pequeñas, más ligeras, más duraderas y más potentes. Las baterías de las que se dispone actualmente cuestan por lo menos 10.000 dólares y se tienen que reemplazar cada tres a cinco años, según dijo Plotkin.
En el futuro próximo, se puede hacer mucho para mejorar la eficiencia del combustible, la seguridad y el rendimiento de los vehículos convencionales.
“La mejor solución para los próximos 10 a 20 años serán mejores automóviles convencionales”, dijo Plotkin. “Motores más pequeños, mejores transmisiones, carrocerías más ligeras, mejor aerodinámica, mejores neumáticos”.

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