Las mujeres con lesiones pre cancerosas en el cuello del útero son más propensas a desarrollar cáncer

_44200527_cervic_cell203.jpgLa gran mayoria de mujeres que han recibido tratamiento para combatir los primeros síntomas de cáncer cervical tienen un alto riesgo de desarrollar la enfermedad nuevamente décadas después de haber sido tratadas, señalan investigadores suecos.
Citologías regulares deben ser ofrecidas a aquellas pacientes con lesiones pre cancerosas por un período de 25 años, indican los expertos. El estudio de 133.000 mujeres fue publicado en el British Medical Journal.
Los procedimientos actuales recomiendan que las mujeres británicas que han recibido tratamiento por el denominado carcinoma in situ deben realizarse citologías anuales por un período de diez años.
El examen médico se realiza para detectar cambios en las células de la superficie del cuello uterino, que posteriormente se pueden convertir en cancerosas.
Si se detectan células anormales, estas células pueden ser monitoreadas, destruidas o removidas.
Los investigadores suecos estudiaron la historia clínica de mujeres que habían sido diagnosticadas con los casos más severos de lesiones pre cancerosas entre 1958 y 2002.
El equipo encontró que las mujeres tenían un riesgo dos veces mayor de desarrollar cáncer cervical en comparación con el resto de la población femenina, mientras que el riesgo de desarrollar cáncer vaginal era siete veces mayor.
Asimismo, el estudio sugiere que el riesgo de desarrollar cáncer se mantiene por 20 años o más.
Los investigadores también encontraron que había un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino si para el momento del diagnóstico la mujer era mayor de 50 años.
El jefe de la investigación, el doctor Bjorn Strander, especialista en ginecología y obstetricia de la Universidad de Gothenburg, señaló que: «Debe considerarse una falla del servicio médico el hecho de que las mujeres que se realizan citologías donde se detectan lesiones pre cancerosas, siguen el tratamiento para combatir las lesiones y respetan los programas de monitoreo pero aún así desarrollan cáncer invasivo».
Añadió que hasta ahora, el seguimiento de estas pacientes ha sido insuficiente porque a las mujeres se les debe ofrecer citologías en intervalos regulares por al menos 25 años después de haber recibido tratamiento.
La doctora Anne Szarewski, profesora del Centro de Investigación contra el Cáncer en el Reino Unido, dijo que tratamientos menos agresivos para las anomalías cervicales habían sido utilizados durante los últimos 20 años, lo cual pudo haber dejado a mujeres con mayor riesgo de desarrollar cáncer a largo plazo.
Sin embargo, afirmó que el riesgo debe ponerse en la balanza en contra de las inmensas ventajas para la mayoría de las mujeres al evitar histerectomías y otros tratamientos que pueden perjudicar su fertilidad.
«Debemos recordar que la mayoría de las mujeres que son diagnosticadas con un alto grado de anomalías cervicales tienen entre 30 y 45 años, una etapa en la cual quizás no han completado o ni siquiera han comenzado a tener familia».
Añadió que debe considerarse brindar a estas mujeres un seguimiento a largo plazo. «Necesitamos pensar sobre si estas mujeres encontrarán tranquilizadora esta medida y también hasta qué edad estarían dispuestas a someterse a una citología de seguimiento», concluyó.
 

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