Las personas altruistas viven más, asegura un estudio

altruismo_plyima20160921_0011_4Las razones por las cuales una persona ofrece su ayuda voluntaria impactan más en su salud que en el mismo hecho de apoyar altruistamente, reveló un estudio.

Los resultados de la investigación de la Universidad de Michigan (UM) revelaron que las personas que se ofrecen como voluntarios porque quieren ayudar a otros tienen vidas más largas que quienes no lo hacen.

Esta nueva investigación concluyó que no basta con ser voluntario, sino tener verdaderos propósitos altruistas para que este beneficio exista realmente.

Para el estudio, publicado en Internet en la revista Health Psychology, los investigadores analizaron datos del Estudio Longitudinal de Wisconsin, que sigue una muestra al azar de graduados en 1,957 de las escuelas secundarias del estado.

Los datos usados en el análisis (recolectados en 2004) incluyeron a 3 mil 376 hombres y mujeres de unos 65 años. Éstos arrojaron que 57% de los entrevistados había realizado por lo menos un trabajo voluntario en los 10 años anteriores.

En 2008 se les contactó a los participantes, y sólo 2.3% de los voluntarios había muerto, comparado con el 4.3% de quienes no habían hecho trabajo voluntario.

Respecto al esfuerzo voluntario de estas personas, sólo 1.8% de quienes fueron regularmente voluntarios había fallecido, comparado con el 2.5% de quienes lo hicieron ocasionalmente. Por ello, los especialistas determinaron que los motivos del voluntariado tienen un efecto sobre la mortalidad.

Al evaluar a los participantes respecto a la importancia de las razones de su trabajo voluntario, se descubrió que en la medida que tenía mayor importancia las razones de su acción orientadas hacia el prójimo, más probable era que continuarán vivos después de cuatro años.

El estudio asegura que la preocupación por el prójimo lleva a las personas a actuar en el mismo sistema que las madres, el cual incluye un conjunto de pensamientos, emociones y circuitos neurológicos y psicofisiológicos.

La investigacion argumentó que “ayuda a desactivar las respuestas al estrés y activar hormonas, tales como la oxitocina, que restaura la función fisiológica. Básicamente, se amortigua el estrés de la persona que brinda cuidado y se promueve su bienestar”.