Las vacunaciones matutinas ofrecen una repuesta más eficiente

inyeccionesLas vacunas constituyen, sin ningún tipo de duda, uno de los principales avances en materia de salud pública de toda la Historia.

No en vano, evitan cada año la muerte de más de 3 millones de personas en todo el mundo –de los que 2,5 millones son niños– y han posibilitado que la mortalidad global en menores de 5 años se haya reducido a la mitad en menos de tres décadas –de 12,6 millones en 1990 a los cerca de 6,6 millones actuales–.

Y entre las mismas cabe destacar, dada su gran utilización en nuestro país, la vacuna frente a la gripe común, infección vírica que según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) causa cada año entre 250.000 y 500.000 muertes en todo el planeta –y entre 1.000 y 4.000 decesos anuales en nuestro país–. Por tanto, la población de riesgo debe vacunarse frente al virus, caso entre otros de los niños, los enfermos crónicos y los mayores. Y según un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), es mejor vacunarse por la mañana, pues el sistema inmune responde mejor a la vacuna y la protección es mayor.

Como explica Anna Phillips, directora de esta investigación publicada en la revista «Vaccine», «es bien conocido que a lo largo del día se producen fluctuaciones en la respuesta inmune, por lo que en nuestro estudio queríamos analizar si este hecho también afectaba a la respuesta de los anticuerpos a la vacunación. Y los resultados muestran que las vacunaciones matutinas ofrecen una repuesta más eficiente, lo que no solo ayudará en el desarrollo de las campañas de vacunación frente a la gripe, sino que podría suponer un aspecto importante para mejorar las estrategias de vacunación en general».

En consecuencia, si tiene que vacunarse, mejor hacerlo por la mañana que por la tarde. Y si bien el estudio se llevó a cabo en el caso específico del virus de la gripe, podría ser extensible a todos los programas de vacunación.

Eficacia matutina

Para llevar a cabo el estudio, los autores contaron con la participación de 267 ciudadanos británicos mayores de 65 años que recibieron la vacuna frente a tres cepas del virus de la gripe entre los años 2011 y 2013 durante la mañana –entre las 9:00 y las 11:00 horas– o durante la tarde –entre las 15:00 y las 17:00 horas.

Los resultados mostraron que, en el caso de dos de las cepas del virus, las personas que recibieron la vacuna en horario matutino tenían un mayor y significativo nivel de anticuerpos frente a la gripe a los 30 días de la inoculación. Es decir, la vacuna ofreció un mayor efecto protector en caso de ser administrada por la mañana.

Por el contrario, que no se observaron diferencias en el caso de la tercera de las cepas, por lo que la eficacia de la vacuna fue similar con independencia de que se recibiera por la mañana o en horario vespertino.

Y esta eficacia matutina, ¿fue similar para todos los pacientes? Es decir, ¿no se vio influenciada por la presencia de enfermedades que, caso de la diabetes, pueden reducir la capacidad de respuesta del sistema inmune? Pues la verdad es que no se sabe. De hecho, los investigadores van a poner en marcha una nueva investigación para analizar si la eficacia asociada a la administración de la vacuna de la gripe en horario de mañana se ve afectada por, además de la diabetes, otras patologías que dañen el sistema inmunitario, caso de las enfermedades renales y hepáticas.

Es más; dado que esta mayor eficacia matutina podría, cuando menos en teoría, atribuirse al resto de vacunas, también evaluarán si la vacuna frente a los neumococos, igualmente recomendada para los mayores de 65 años, es también más eficiente cuando se administra por la mañana.

¿El momento lo es todo?

En torno a un 90% de los decesos causados por la gripe se producen en la población mayor de 65 años. Y es que según envejecemos, nuestro sistema inmune se deteriora de forma progresiva. Además, la vacuna frente a la gripe es solo eficaz en un 40% de los mayores. Y según podría sugerirse a partir de las nuevas evidencias, quizás sea porque no siempre se administran en horario matutino.

Como concluye Janet Lord, co-autora del estudio, «todos los años destinamos una cantidad significativa de recursos para tratar y prevenir la infección por el virus de la gripe, muy especialmente en adultos, pero menos de la mitad logran unos niveles suficientes de anticuerpos para lograr una protección completa. Nuestros resultados sugieren que programar todas estas vacunaciones en horario de mañana puede mejorar su eficiencia sin ningún coste adicional para los sistemas sanitarios».