Los casos severos de artritis en los dedos pulgares tienen solución con operación

El pulgar es el pilar fundamental para el movimiento de la mano. La mayoría de las cosas que hacemos, tomando en cuenta la esencia humana, se basan en el supuesto que tenemos un pulgar. No tenerlo es un efecto debilitante.

Artritis significa “articulación inflamada”, pero el término incluye más de 100 enfermedades y condiciones que afectan a las articulaciones, los tejidos circundantes y otros tejidos conectivos.  La artritis puede causar desde dolor leve a severo, como también sensibilidad e inflamación. Cerca de 46 millones de americanos tienen algún tipo de artritis o una condición relacionada. La artritis de pulgar ocurre cuando la articulación de la muñeca y la base del pulgar desarrollan osteoartritis. La forma más común de artritis, es la que se desarrolla cuando el cartílago de las articulaciones se desgasta con el paso del tiempo.

En una articulación basal normal, el cartílago actúa como un cojín suave, cubriendo las extremidades de los huesos y permitiendo a las superficies calzar juntas y moverse fácilmente. Con artritis de pulgar, el cartílago se deteriora  y la superficie suave se pone rugosa. El resultado es fricción, daño de la articulación y eventualmente, dolor extremo y discapacidad.

“Tener artritis de pulgar puede causar dolor debilitante en la mano, hinchazón y disminución de fuerza y rango de movimiento, haciendo difícil realizar tareas simples”, dice Stephen Trigg, M.D., cirujano ortopedista. “El pulgar es el caballo de trabajo de la mano. La mayoría de las cosas que hacemos, tomando en cuenta la esencia humana, se basan en el supuesto que tenemos un pulgar. No tenerlo es un efecto debilitante”.

Actualmente la osteoartritis de pulgar es una condición médica común. “Es un problema significativo en mujeres pre menopáusicas, alrededor de tres o cuatro veces más común que en hombres”, dice el especialista.

Para restaurar la función y parar el dolor, el doctor Trigg sugiere una variante de la tradicional reconstrucción de ligamento, llamada artroplastia de suspensión dinámica. “Por la evolución de la artritis, los pacientes con artritis de pulgar pierden la integridad del ligamento de soporte, de la articulación del pulgar basal”, explica. “Tenemos que restituirlo para que regrese el rango de movimiento”. Durante este procedimiento el doctor Trigg remueve el cartílago dañado y lo reemplaza  por parte de la muñeca del paciente, a diferencia de los procedimientos de reemplazo de rodilla, donde se usa el metal y plástico artificial. El procedimiento se ha hecho en forma común por más de 30 años, pero hay numerosas variantes en la técnica.

“Usamos una porción del tendón flexor de la muñeca, lo interponemos entre las superficies del hueso y actualmente usamos ese tendón para construir una nueva articulación para el pulgar”, dice el doctor Trigg. “Después recreamos una conexión entre el pulgar y el resto de la mano”.

“Usualmente comienza al final de los 40 años y progresa a través de fines de los 60 y 70”, dice.  Lamentablemente, muchos pacientes no saben acerca de las soluciones reconstructivas disponibles para ellos. Muchos sólo usan medicamentos o aprenden a vivir con dolor.

Muchos de los pacientes que sufren de esta condición temen no poder seguir trabajando, ya que la artrosis de pulgar limita las tareas diarias de la persona afectada. Sin embargo, con este procedimiento la persona puede seguir trabajando sin ayuda, sin efectos adversos y lo más importante con un rango de movimiento normal y sin dolor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.