Los efectos del amor son similares a los provocados por la marihuana

Las relaciones activan mecanismos cerebrales que producen una sensación de bienestar parecida a la que se experimenta con drogas

Las relaciones amistosas, un abrazo, una caricia fraternal, una agradable charla son benéficas para la salud, aseguró el científico Carlos Beyer Flores.

El investigador resaltó que el amor y la amistad activan mecanismos cerebrales que producen una sensación de bienestar parecida a la que se experimenta cuando se consume marihuana o morfina, pero sin los riesgos a la salud que provocan esas drogas.

‘Lo que se ha detectado es que las relaciones humanas elevan el nivel de anticuerpos, ya que suprime la liberación de hormonas de la corteza suprarrenal llamadas corticoides (asociadas a la tristeza y el estrés), que tienen la función de inhibir al sistema inmunológico’, detalló.

Beyer refirió que en esos individuos el sistema inmunológico es mucho más efectivo que en aquellos que están descontentos o que son infelices y que, por consiguiente, sean más susceptibles a adquirir enfermedades y quizá hasta procesos como el cáncer.

Tanto la morfina como la marihuana producen una sensación de bienestar muy grande, pues son sustancias que gratifican, pero que a la larga son nocivas para las personas.

Para el estudio de los efectos de la interacción social con amigos se analiza la actividad cerebral mediante técnicas no invasivas, como el electroencefalograma y la resonancia magnética nuclear funcional.

De esta manera se miden los pequeños cambios metabólicos en el cerebro, a través del cual uno puede ver las respuestas del individuo ante ciertos estímulos.

Por ejemplo, comentó Beyer Flores, se pide a la persona que observe una fotografía de un ser querido o de la persona amada, de un individuo que le es indiferente y de un sujeto o situación desagradable para conocer la respuesta en cada caso.

Expuso que el resultado es que se obtienen cambios cerebrales diferentes, lo que permiten determinar la actividad de alguna región en el cerebro relacionada con sensaciones de placer, no necesariamente de tipo sexual, sino con estados afectivos y emocionales de tipo social.

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