Los expertos en moda te dicen hasta dónde abrochar la chaqueta, cuántos y cuáles botones

El tipo de chaqueta determina qué botones utilizar y cuáles no

Conocer y entender la tradición es un factor esencial para a eso que solo unos pocos elegidos consiguen: “vestir bien”. Sin tenerla como referente, ni siquiera la moda más vanguardista podría etiquetarse como tal. Sin embargo, no es el único elemento decisivo para conseguirlo, y de hecho es bueno estar dispuesto a ir un poquito más allá y romper con alguno de los dogmas que esta instauró y parecen seguir vigentes en buena parte de la población. Sobre todo se aprecia en la moda más formal, en ejemplos concretos como el de los botones de la chaqueta y la forma protocolaria de abrocharlos.

En los tiempos que corren, y así lo insisten la inmensa mayoría de firmas y diseñadores, incluso cuestiones que parecían inamovibles como qué botones y cómo llevarlos en la chaqueta una cuestión más de estilo personal que de exigencias del guion. Hay quien sigue prefiriendo apostar por no romper con la historia y recomendar llevar siempre desabrochado un botón de la chaqueta del traje si no estamos hablando de un diseño cruzado, y otros apuestan directamente por eliminar aquellos que no sirven y diseñar chaquetas con un único botón, acabando con las dudas de un plumazo.

La tradición manda

En líneas generales, las reglas de estilo tradicionales siguen siendo una referencia válida si eres de los que duda de qué botones debes abrocharte cuando llevas traje en función del tipo de chaqueta, que puede tener un botón, dos o tres cuando son diseños rectos. A estas hay que añadir la citada anteriormente chaqueta cruzada.

En el caso de las chaquetas de un solo botón, basta con saber que si estás de pie es mejor que la lleves abrochada, todo lo contrario de cuando estás sentado. Esta norma es extensible y aplicable a las chaquetas de dos y tres botones respectivamente: siempre desabrochadas una vez te sientes. Si tiene dos botones, el superior se abrocha cuando el portador está de pie y el inferior no se abrocha nunca, mientras que en las de tres botones las firmas especializadas en sastrería lo tienen claro: se abrochan, estando de pie, el botón superior y también el situado en medio de los tres. El inferior jamás se abrocha. Es así, cuenta la leyenda, desde que el rey Eduardo VII comenzó esta tendencia porque tenía tanto sobrepeso acumulado en la parte inferior de la barriga que no podía cerrar el botón inferior de la americana, detalle que se extendió primero entre su servicio para no ofenderle y más tarde por todo el Reino Unido.

¿Y las chaquetas cruzadas?

Ninguna de las recomendaciones descritas es aplicable a las chaquetas cruzadas ya que están diseñadas para llevarse completamente abrochadas en todo momento, por lo que no hay que estar pendientes de los botones en función de si estás sentado o de pie ya que nunca se deben desabrochar.

De todos modos, como decíamos anteriormente, son normas ligeramente más flexibles que antaño, si bien es más acertado apostar por americanas de un botón en caso de que prefieras llevar siempre los botones abrochados y no quieras complicarte la vida antes que llevar una americana de dos o tres botones y abrocharlos todos.

Eso sí, antes de elegir es bueno tener unas nociones básicas acerca de para qué tipo de hombre se adapta mejor cada tipo de chaqueta. “Las chaquetas de un solo botón dan un aire muy atractivo a los hombres delgados, y a menudo se usan en eventos de etiqueta”, apuntan desde la firma especializada en sastrería Hockerty, que recomiendan las chaquetas de tres botones para los hombres más altos. Para aquellos hombres que no quieran arriesgar y prefieran asegurarse de que la chaqueta les sienta bien, los dos botones son la elección correcta porque su inspiración clásica y su adaptación a distintas morfologías es una ventaja decisiva a su favor.

Por: María Aguirre