Los expertos vaticinan que el ADN será el password del futuro

Actualmente, los usuarios de internet deben memorizar más de seis contraseñas digitales y muchas de ellas pueden ser fácilmente robadas

El uso de correo electrónico, redes sociales, sitios web y hasta del cajero automático ha obligado a la población a memorizar en promedio de dos a seis contraseñas, aunque muchas de ellas pueden ser fácilmente robadas.

El número de contraseñas que utilizan los cibernautas varía en función de su exposición a los sistemas que requieren password y a la preservación de su confidencialidad, integridad y seguridad.

Las personas de 12 a 34 años que tienen una exposición a Internet de 66.8 por ciento tendrían en promedio de dos a seis contraseñas en relación con sus cuentas de correos, redes sociales y sitios web, número que disminuye entre la población de menor y mayor edad, precisó.

Es importante sensibilizar a los usuarios sobre los tres factores importantes para un ataque ilegal contra sus passwords: la oportunidad, el motivo y el medio.

Por ejemplo, la primera puede ser un descuido de la persona, la segunda alguna represalia y la tercera conocimientos técnicos para realizar el ataque.

Al respecto, la firma Splash Data destaca que los hackers pueden tener acceso a muchas cuentas, simplemente al repetir continuamente los mismos passwords.

Refiere que algunas formas de evitar ataques es mantener contraseñas distintas para cada perfil o cuenta que se utilice, actualizar el antivirus, evitar conectarse a señales de WiFi desconocidas y elegir un password que combine números, letras y caracteres especiales.

Para SplashData, entre las peores contraseñas están password, 123456, 12345678, abc123, monkey, 1234567, trustno1, dragon, baseball, 111111, iloveyou, master, sunshine, passw0rd, shadow, 123123, 654321 y superman. Esta lista, dijo, proviene de millones de claves robadas y usadas por hackers.

El 40 por ciento de los usuarios de Internet en elige contraseñas de fácil conjetura.

Las contraseñas más seguras son las que requieren del sentido común y un esfuerzo para crearlas y luego recordarlas, pues generalmente son largas y tienen mayúsculas, minúsculas, números, símbolos y asociaciones a situaciones que sólo conoce el usuario: como ##EnSiglo-21MeEsforceEnEstudiar.

Se desarrolla una tendencia de seguridad de la información con base en los sistemas biométricos, que permiten identificar a las personas basándose en sus características fisiológicas y/o de comportamiento.

Al respecto, un estudio de IBM sobre las cinco innovaciones que cambiarán la forma en que la gente trabaja, vive y se entretiene, en los próximos cinco años está el dejar de usar contraseñas, porque la constitución biológica de las personas, que es la clave de su identidad individual, sería la clave para resguardarla.

Imagínese ir al cajero automático del banco para retirar dinero en forma segura con sólo decir su nombre o mirar hacia un diminuto sensor que reconocerá los rasgos únicos de la retina de sus ojos. O hacer lo mismo para verificar el saldo de su cuenta en su teléfono móvil o tablet.

Explica que cada persona tiene una identidad biológica única y detrás de ella hay datos, por lo que el software permitirá componer datos biométricos -definiciones faciales, digitalización (scans) de retina y archivos de voz – para armar la contraseña digital única basada en el ADN.

Esta información, conocida como biométrica multifactorial, servirá para que sistemas más inteligentes puedan estructurarla en tiempo real, a fin de asegurarse de que cualquier intento de acceder a su información se coteje con su perfil biométrico personal y sea auténtico, refiere IBM.

Así, el usuario ya no tendrá que crear, guardar ni recordar múltiples contraseñas para diversos accesos.

 

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