En los frutos secos puede desarrollarse la aflatoxina, sustancia tóxica para el organismo

 

Desde hace un tiempo los frutos secos se convirtieron en un alimento popular a raíz de su gran contenido de vitaminas, minerales, fibras y aporte energético.

Son tantos sus beneficios para el organismo, que los especialistas no dudan en recomendar su ingesta en forma diaria y por parte de todos los grupos etarios.

Sin embargo, a pesar de sus amplias propiedades, no todo es oro cuando se trata de estos “superalimentos”, ya que lo que muchos desconocen es que productos como nueces, pistachos y maní, entre otros, pueden desarrollar una sustancia tóxica que es letal para el organismo: la aflatoxina.

EL toxicólogo Arturo Schönffeldt explica que la aflotoxina es un tipo de micotoxina. “Es una sustancia tóxica de bajo peso molecular producida por hongos filamentosos, por los Aspergillus, que generalmente aparecen en lugares de mayor temperatura y humedad”, detalla. El especialista agrega que esta sustancia nace a raíz de los hongos que aparecen comúnmente en alimentos mal almacenados, como almendras, nueces, soya, aceite de oliva, trigo, choclos, maíz y maní, entre otros.

En concreto, cuando los frutos secos son conservados en ambientes de temperaturas sobre los 20 grados y alta humedad, estos hongos comienzan a aparecer. Sin embargo, tienen el gran inconveniente de que al ser sustancias microscópicas, su presencia es muy difícil de detectar. “Son insípidas, inodoras e incoloras, pero pueden apreciarse cuando el alimento se está descomponiendo. Se observan unos puntos negros en el choclo o unos pelos blancos cuando comienzan a aparecer los hongos”, asegura Schönffeldt.

Efectos nocivos para la salud
La presencia de estos hongos productores de toxinas representa un riesgo letal para el organismo. El toxicólogo señala que “la aflotoxina es una sustancia hepatotóxica, es decir, dañina para el hígado”, órgano en el que incluso puede aparecer cáncer.

En el caso de las embarazadas, la intoxicación puede producir “alteraciones teratogénicas, desarrollando malformaciones en los órganos”. El médico agrega que una intoxicación aguda por aflotoxina se caracteriza “por una hemorragia digestiva, daño hepático agudo, hinchazón del cuerpo y retención de líquidos”.

Sin embargo, la buena noticia es que es posible prevenir la aparición de esta sustancia tóxica en los frutos secos. Debido a que la aflatoxina surge en los granos mal almacenados, los siguientes consejos pueden ayudar a que esto no ocurra:

1.- Comprar productos envasados, teniendo especial cuidado con la información sobre la fecha de elaboración y caducidad.
2.- Fijarse en no ingerir aquellos frutos secos que presenten moho, hongos o algún color anormal.
3.- Guardar los alimentos en recipientes adecuados, libres de calor y humedad.