Los hombres con falta o exceso de sueño tienen mayor riesgo de diabetes

Hombre-durmiendoPor el contrario, las mujeres que duermen menos o más horas de la media muestran una mejor respuesta a la insulina y, por tanto, un menor riesgo diabetes

Dormir es una parte esencial de nuestro ciclo vital. Y es que los seres humanos, como ocurre con todos los seres vivos, necesitamos descansar y reponer energías. Tal es así que la falta de sueño no solo conlleva que nos sintamos más fatigados e irritables, sino que se asocia a un mayor riesgo de enfermedades como las cardiovasculares o la obesidad. Pero de la misma manera, el exceso de sueño puede tener un efecto igualmente negativo.

De hecho, un estudio dirigido por investigadores del Centro Médico de la Universidad Libre de Ámsterdam (Países Bajos) muestra que los varones que duermen menos o más horas de las recomendadas tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar diabetes.

Como explica Femke Rutters, directora de esta investigación publicada en la revista «The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism», «en nuestro estudio, llevado a cabo con cerca de 800 personas sanas, hemos observado un relación específica de género entre la duración del sueño y el metabolismo de la glucosa. En los varones, dormir pocas o demasiadas horas se asocia con una menor respuesta de las células al organismo, lo que conlleva una reducción en la captación de la glucosa y, por ende, con un incremento de desarrollar diabetes en el futuro».

Y en este contexto, como destaca la investigadora, «en nuestro estudio no hemos observado que esta asociación también tenga lugar en las mujeres».

Cuestión de sexos

El estudio, desarrollado en 19 hospitales de 14 países europeos, tuvo por objetivo analizar la posible relación entre la duración del sueño y la aparición de la diabetes. Y para ello, los autores evaluaron los niveles de actividad física, la duración del sueño y el riesgo de desarrollo de diabetes de 788 adultos sanos con edades comprendidas entre los 30 y los 60 años.

Los resultados mostraron que los varones que dormían menos horas de la media –establecida en torno a las 7 horas de sueño– tenían una menor capacidad para metabolizar correctamente la glucosa. Un efecto, asimismo, que también se observó en los varones que cuya duración del sueño excedía la media. En consecuencia, tanto los varones que dormían demasiado como aquellos que dormían poco mostraban mayores niveles de azúcar en sangre.

Por el contrario, las mujeres cuyo sueño no alcanzaba o superaba la duración promedio mostraban una mayor respuesta a la insulina. De hecho, la actividad de las células beta de los islotes pancreáticos –esto es, las células responsables de la producción de la insulina– era superior en las mujeres cuya duración del sueño era excesiva o deficiente. Tal es así que, destacan los autores, «nuestros resultados sugieren que la falta de sueño no supone un mayor riesgo de desarrollo de diabetes en el caso de las mujeres».

En definitiva, como concluye Femke Rutters, «nuestro estudio es el primero en mostrar los efectos contrarios que tiene la falta de sueño sobre el riesgo de diabetes en varones y mujeres. Un resultado que podría explicarse por haber llevado a cabo el estudio con personas sanas en lugar de con sujetos en riesgo de desarrollar la enfermedad. Además, también hemos utilizado dispositivos más precisos para la medición de la sensibilidad a la insulina y de la calidad del sueño».

Menos sueño, más diabetes

La duración del sueño se ha recortado una media de 1,5-2 horas en los últimos 50 años. Un aspecto que podría ayudar a explicar por qué la prevalencia de la diabetes se ha duplicado en el mismo período.

Como concluye Femke Rutters, «incluso cuando una persona está sana, el dormir en exceso o demasiado poco puede tener un efecto negativo sobre la salud. Nuestro estudio muestra la gran importancia del sueño sobre un aspecto clave para nuestra salud como es el metabolismo de la glucosa».