Los hombres tienen más posibilidades de desarrollar un problema de memoria denominado deterioro cognitivo leve, que puede ser una señal temprana del Alzheimer

Es lo que encontró un estudio reciente según el cual, además, los riesgos son más grandes en los hombres con niveles educativos inferiores a la secundaria, y entre los viudos y los solteros.

Se dice que las mujeres son más complicadas que los hombres y a menudo ellos se preguntan: “¿Qué pasará por la cabeza de las mujeres”? ¡Hasta el cine le ha dedicado horas de películas a este tema!  Sin embargo, ha llegado el momento de preguntarnos qué ocurre con la mente de los hombres.

Un estudio reciente ha demostrado que son los varones quienes tienen más riesgo de desarrollar lo que se conoce como deterioro cognitivo leve, un problema de la memoria que puede ser una señal temprana de que la persona sufrirá de la enfermedad de Alzheimer en el futuro.

Las personas con deterioro cognitivo leve pueden cuidar de sí mismas y  seguir con sus actividades normalmente, aunque suelen perder cosas con frecuencia, olvidarse de ir a sus citas o reuniones y, por momentos, pueden tener más dificultad para encontrar las palabras adecuadas al hablar.

La enfermedad de Alzheimer, en cambio, es la forma más común de demencia entre las personas mayores. Se llama demencia a un trastorno del cerebro que afecta las funciones intelectuales del cerebro (la memoria, la orientación y las deducciones) y le impide a la persona que realice sus actividades habituales con normalidad.

Estas condiciones de salud le afectan tanto a los hombres como a las mujeres, sin embargo, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, Estados Unidos, que ya hemos comentado en otro artículo, encontró que son los varones quienes tienen más posibilidades de desarrollar una condición llamada deterioro cognitivo leve, que puede ser una señal temprana de la enfermedad de Alzheimer.

Para llegar a esos resultados, que fueron publicados en la edición en línea del 25 de enero de la revista Neurology, los investigadores consideraron los datos de 1.450 personas del Condado de Olmsted, en Minnesota, que tenían entre 70 y 89 años de edad y que no tenían demencia en octubre de 2004.

Así encontraron datos interesantes: unos tres años y medio más tarde, 296 participantes sufrían de deterioro leve; los nuevos casos fueron más frecuentes entre los hombres (excepto en el grupo de 85 a 89 años de edad) y, en general, el riesgo fue un 40 por ciento más alto entre los varones.

Además, tener una educación de secundaria o inferior también se relacionó con más posibilidades de desarrollar esta enfermedad, mientras que las personas actualmente casadas estaban en menor riesgo de deterioro cognitivo leve que los viudos, los divorciados o los solteros.

Si has tenido olvidos frecuentes últimamente, no te angusties. Es normal que con la edad la memoria comience a fallar, que no recuerdes adonde has dejado las llaves del auto o la billetera y que necesites más tiempo que antes para recordar cuestiones sencillas o para retener datos como los números telefónicos o los productos de la lista del mercado.

Pero si estos olvidos comienzan a interferir con tus actividades y con tu vida cotidiana, entonces sí puede ser un problema. Debes consultar a un profesional si tienes:

  • Olvidos frecuentes e importantes, como nombres de personas con quienes convives o que sean cercanas; citas o responsabilidades importantes; o la manera de hacer tareas cotidianas como preparar el café o cepillarte los dientes.
  • Problemas para tener conversaciones fluidas, ya que se te olvidan las palabras para mencionar objetos que usas a diario, repites la misma historia una y otra vez sin darte cuenta o no puedes entender lo que la otra persona te dice.
  • Confusiones extrañas, como cambiar las cosas de lugar casi a diario y las pones en lugares ilógicos pero sin que te acuerdes o no estás seguro si hiciste algo o no, como cepillarte los dientes o bañarte.
  • Problemas con números, que por ejemplo te impidan manejar tu dinero o pagar las cuentas.
  • Desorientación, si no sabes dónde estás o cómo llegar a lugares que conoces y/o se te olvida la fecha o la estación del año.

Si tienes algunas de estas señales no quiere decir que tengas Alzheimer. Sin embargo, debes estar atento y hablar con un experto, que puede ser un neurólogo o un psiquiatra, para que te haga un examen más a fondo y determine si tienes o no un deterioro cognitivo leve, algo más serio o si no tienes problemas. Si encuentra que es el deterioro cognitivo leve, te puede ayudar y te puede indicar cómo puedes mantener tu independencia aunque estés desarrollando la enfermedad de Alzheimer . Si no encuentra nada, te ayudará a que te sientas más tranquilo y te puede dar recomendaciones acerca de qué cosas puedes hacer para que tu memoria se mejore, siga activa y tu mente se mantenga sana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.