Los indígenas de EE.UU. han enriquecido la música popular, desde el jazz hasta el rock

El guitarrista de funk Stevie Salas (apache), en la imagen con su emblemática guitarra verde, es un artista indígena que ha contribuido a conformar la música popular.

Por: Yvette Ridenour
Al guitarrista de rock Jimi Hendrix se le conocía más por su habilidad con la guitarra eléctrica, con influencias de jazz y de blues, pero una nueva exposición en el Museo Nacional del Indígena Americano (NMAI) de la Institución Smithsonian revela que había otra cosa que inspiraba a este artista: su herencia indígena americana.

Según explicó el curador del NMAI Christopher Turner, la abuela paterna de Hendrix era mitad cherokee y la familia de Hendrix le prestó al Museo el llamativo abrigo confeccionado con retazos de cuero, junto con el collar de cuero y la bolsa de cuero del artista para exponerlos en la muestra. Estos objetos, expuestos por primera vez, son prueba poderosa del orgullo que sentía el guitarrista por sus raíces ancestrales.

“La familia nos contó historias de cómo [Hendrix] se sentía inspirado de manera singular por su abuela y sus orígenes, de modo que su herencia indígena es un elemento importante de su música y su fama legendaria”, dijo Turner.

Los artistas indígenas de Estados Unidos han tenido trayectorias profesionales vanguardistas en casi todos los géneros de la música popular, desde el jazz y el blues, hasta la música folclórica, el country y el rock. La exposición del NMAI Up Where We Belong: Native Musicians in Popular Culture explora la influencia de los músicos indígenas estadounidenses, tanto en el escenario como en papeles secundarios, con o sin el reconocimiento público de su patrimonio indígena.

El guitarrista de funk Stevie Salas (apache), que ha escrito música y colaborado con algunos de los grandes, como Mick Jagger, Rod Stewart y George Clinton, ayudó a conceptualizar algunas ideas para la exposición Up Where We Belong. Su impresionante guitarra eléctrica verde está en la exposición.

“Todos los que figuran en [esta] exposición eran foráneos que encontraron la manera de adaptarse a la corriente dominante, quizás, en parte, por casualidad. Pero nuestro patrimonio indígena estuvo siempre ahí, aunque a veces fuese de manera sutil. La visita a la exposición es una lección de historia de la música y, en cierto modo, una lección de historia de Estados Unidos”, dijo Salas.

ADAPTACIÓN A LA CORRIENTE PRINCIPAL

Hoy en día, muchos artistas indígenas estadounidenses reconocen con orgullo su patrimonio, y algunos –como el cantante de música folclórica Buffy Sainte-Marie– incorporan su identidad en su música. Pero a principios del siglo XX, muchos carecían de esta libertad. “La ‘barrera del color’ variaba, dependía de la franqueza del músico en lo relativo a su identidad indígena”, explicó Turner,

Pocas personas en los años treinta sabían que Mildred Bailey, conocida como una de las primeras grandes cantantes de jazz, era indígena coeur d’alene y spokane. “No habría sido posible presentarse como una persona indígena”, dados los prejuicios de la época, explicó Turner. Para mediados de los años treinta, Bailey era ya una figura conocida por su trabajo con el director musical Hoagy Carmichael. Su amigo de la escuela secundaria, Bing Crosby, dijo de su ella que tenía un “sonido clásico”.

A diferencia de Bailey, el trombón de jazz Russell “Gran Jefe” Moore declaraba abiertamente su ascendencia tohono o’odham. “Su origen indígena formaba parte de su actuación de una manera muy enfocada en el espectáculo”, dijo Turner. Cuando Moore tocaba con el trompetista de jazz Louis Armstrong, a veces llevaba un tocado en las ruedas de prensa. Cuando viajaba con las orquestas de músicos de jazz afroestadounidenses, a menudo enviaban a Moore a los restaurantes y hoteles para pedir la comida o las habitaciones, ya que con frecuencia se le negaba el servicio a los músicos negros.

El violonchelista y contrabajista Oscar Pettiford se “resentía mucho cuando estaba de gira por el trato que recibía”, explicó Turner. Como pionero del estilo de jazz conocido como bebop, Pettiford tocó con Dizzy Gillespie, Duke Ellington y Woody Herman. Aunque su madre era choctaw y su padre era cherokee y afroestadounidense, Pettiford no encontró que su condición indígena le ayudaba con los prejuicios que enfrentaba cuando estaba de gira. “A él siempre le consideraron afroestadounidense, y no pudo expresar de manera eficaz las verdaderas complicaciones de sus antecedentes, debido al clima social de la época”, dijo Turner.

MUCHOS TIPOS DE MÚSICA DIFERENTES

Entre los músicos destacados en la exposición figuran Peter LaFarge (narragansett), cuyas canciones folclóricas fueron grabadas por Bob Dylan y Johnny Cash; Jesse Ed Davis (kiowa  y comanche), principal guitarrista del músico conocido como Taj Mahal; y el guitarrista Link Wray (shawnee). A Wray se le conoce como el inventor del cable de alimentación, y los guitarristas Pete Townsend de The Who y Jimmy Page de Led Zeppelin lo citan como inspiración. En la exposición está su guitarra Danelectro Longhorn de 1958.

En la exposición también están Rita Coolidge (cherokee), una cantante ganadora de varios Grammy; Buffy Sainte-Marie (llanos cree), cuya canción “Up Where We belong” inspiró el título de la exposición; y Randy Castillo (pueblo de Isleta), el batería de Ozzy Osbourne. Robbie Robertson (mohawk), cuyo trabajo con The Band le valió un lugar en el Rock and Roll Hall of Fame, sigue siendo una fuerza en el mundo de la música. Redbone, un grupo de pop de la década de 1970 fundado por dos hermanos yaqui y shoshone, figuran en un cortometrajes de la exposición en el que tocan su famosa canción “Come and Get Your Love”.

Los músicos indígenas han tenido un impacto crítico en la música popular, comentó Turner. “La música estadounidense no sería igual sin ellos. ¿Qué pasaría si Johnny Cash nunca hubiese encontrado a Peter LaFarge y grabado ‘The Ballad of Ira Hayes’? Fue un momento decisivo para la carrera de Cash y para la música country en sí, gracias a este compositor folclórico indígena. Y si Link Wray jamás hubiera experimentado con los sonidos de la guitarra eléctrica, la música rock podría haber sido muy diferente”.

“Al examinar a estos triunfadores y observar la música innovadora, que tanto impacto tuvo en la industria discográfica, apoyamos el potencial de jóvenes indígenas a que sigan esta trayectoria profesional, entre otras que hay”, añadió Turner. “Esto ya sucede y la última sección de la exposición, denominada ‘Keeping the Beat’, destaca a los numerosos músicos indígenas estadounidenses que hay en todos los géneros musicales”.

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