Los niños que tienen problemas cardiacos son monitoreados con la misma tecnología para autos de la fórmula 1

En principio podría parecer que un auto de Fórmula 1 no tiene nada en común un niño de cinco años que sufre serios problemas cardíacos.

Sin embargo comparten algo muy importante: el sistema que se utiliza para evaluar el desempeño del coche en la pista es el mismo que están usando los médicos del hospital para niños de Birmingham, en el Reino Unido, para monitorear cómo Damian Singh se recupera de un paro cardíaco.

Ésta es la primera vez que se adapta este sistema -conocido como telemetría- para usarse con seres humanos.

Los autos en la pista, como los pacientes en el hospital, requieren de un control constante. En el caso de los vehículos, los sensores que tienen incorporados envían información al equipo de ingenieros que hacen los ajustes durante o después de la carrera, para mejorar su funcionamiento en la próxima competencia.

En cambio, la mayoría de los hospitales, confían en una combinación de informes acerca de los signos vitales del enfermo -como el ritmo de los latidos del corazón o la presión sanguínea- y en las observaciones de los médicos y enfermeras a cargo de los pacientes.

Procedimientos comunes

Heather Duncan, pediatra en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Birgmingham creía que era mejor contar además con un sistema digital y, un encuentro fortuito con el director de McLaren Electronics le dio la información que justamente estaba buscando.

«Yo estaba dando una conferencia en un evento y allí me encontré con Duncan que estaba buscando un sistema de advertencia temprana para uso pediátrico», le dijo Peter van Manen a la BBC.

«Cuando nos pusimos a charlar, nos dimos cuenta de que había una serie de procedimientos que hacemos de forma rutinaria en la Fórmula 1 y que se parecen bastante a los que se le realizan a un paciente en un hospital», explicó Van Manen.

«Si tomas esta tecnología que recaba información en tiempo real y la aplicas en un hospital, puedes ampliar y mejorar la información sobre los pacientes», añadió el director de McLaren Electronics.

El sistema de la Fórmula 1 está acostumbrado a procesar una enorme cantidad de información -en cada auto se evalúan cerca de 130 parámetros-, por eso los programas tienen la capacidad de aprender rápidamente qué es lo normal en cada paciente.

Yeso digital

Como Damian sigue internado en terapia intensiva, su cuerpo está conectado por cables a una serie de monitores. El sistema de McLaren recoge la información que llega a los monitores como por ejemplo el nivel de oxígeno en sangre o su ritmo cardíaco y respiratorio.

Si todos los pacientes estuviesen conectados de este modo, el costo sería muy elevado. Por eso, el objetivo es llegar al punto en que se pueda monitorear al paciente a distancia, sin necesidad del cableado.

Sería algo así como un yeso con una capa de sensores electrónicos que puedan comunicarse con un sistema inalámbrico.

«Los pacientes necesitan algo que sea lo menos invasivo posible», explica Duncan.

El control constante supone dos beneficios enormes para los médicos.

«Nos informa sobre el estado del paciente pero también archiva la información como para que podamos aprender de ella», dice la médica.

En la actualidad, todos los datos recabados en la unidad de cuidados intensivos se borran después de 96 horas. Por esta razón, la posibilidad de almacenar por primera vez esta información puede resultar extremadamente valiosa.

«Podremos mirar la historia del paciente en mucho más detalle y preguntarnos, digamos en el caso de un paro cardíaco, si era predecible o si podríamos haber hecho algo distinto», apunta Duncan.

La médica espera que este sistema -todavía en desarrollo- pueda ser accesible vía internet. Así los médicos que comienzan su turno en el hospital, podrían ver el estado de sus pacientes desde sus ordenadores portátiles o tabletas y organizar de manera más efectiva su día de trabajo.

Más información, menos estrés

Las ambiciones de Van Maner van aún más lejos.

«Si tienes un paciente con una condición crónica, puedes monitorearlo en su casa, porque estaría conectado todo el día con los expertos del hospital y, si se detectan cambios, los médicos pueden analizar la información y tomar una decisión en cuanto al próximo paso».

El programa piloto en el hospital para niños de Birmingham está en su etapa inicial y los ingenieros de McLaren están trabajando de cerca con los médicos y con analistas informáticos para asegurarse de que funcione.

El hospital aún no ha comprado el sistema pero Van Manen tiene la esperanza de que lo haga y de que también lo adquieran muchos otros hospitales más.

Magdalena, madre de Damian Singh, el paciente de 5 años, dice que el sistema la ha ayudado a superar el estrés de tener a su hijo internado en terapia intensiva.

«Me gusta ver los números y estoy empezando a comprender lo que significan. Eso quiere decir que sé un poco más. Estoy aprendiendo sobre su condición y lo que es normal para él», dice.

«Me da mucha seguridad ver los cambios y ver que está mejorando».

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.