Los tres accidentes nucleares más graves de la historia: Fukushima, Chernobyl y Three Mile Island

En 1986, Ucrania sufrió una de sus mayores tragedias: la explosión de la central de Chernobyl

El mundo quedó en alarma tras el ataque ruso a la planta ucraniana de Zaporiyia, que, alertan, “si explota, sería diez veces más grande” que la tragedia ocurrida en 1986 en dicho país

El pasado jueves el mundo quedó en alerta por el ataque de las fuerzas rusas a la planta nuclear de Zaporiyia, en Ucrania: la central más grande de todo Europa.

Luego de que se conociera la noticia, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, se expresó al respecto desde su cuenta Twitter, y alertó que una explosión en la planta Zaporiyia NPP tendría un impacto inmenso. “Si explota sería diez veces más grande que la ocurrida en Chernobyl”, dijo.

En el mismo sentido se manifestó el vocero de la planta, Andrey Tuz, quien advirtió que “existe una amenaza real de peligro nuclear”, aunque -por ahora- los reportes afirman que “la seguridad está garantizada” y que “no hubo cambios en los niveles de radiación” de la planta.

Ante la gravedad del ataque, diversos líderes mundiales se contactaron con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, tales como los mandatarios Joe Biden, desde Estados Unidos, y Boris Johnson, desde Reino Unido.

Tras este diálogo, Johnson dijo que convocará a una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para conversar, en las próximas horas, sobre el ataque a la central de Zaporiyia.

Inmediatamente después, Zelenski compartió un video en el que volvió a insistir en la importancia de que haya un mayor respaldo de parte de las potencias occidentales para parar definitivamente la guerra. “Europa tiene que despertarse”, sentenció.

Además, en su mensaje, el mandatario recordó la tragedia de Chernobyl y aseguró que los rusos quieren “repetir” este accidente nuclear, que fue uno de los más graves de la historia.

A continuación, el ranking de los daños radiactivos más complejos del mundo:

Marzo de 1979 – Estados Unidos

El 28 de marzo de 1979, la central nuclear de agua a presión Three Mile Island, en Pensilvania, Estados Unidos, sufrió una severa fusión de su núcleo y liberó importante radiactividad.

Un fallo en un reactor provocó la fuga y puso en riesgo a más de dos millones de personas.

Este accidente nuclear es considerado el más serio en la historia del país norteamericano, y las consecuencias allí fueron marcadas: a partir de ese momento, Estados Unidos redujo la construcción de centrales atómicas y creó nuevas regulaciones destinadas a hacer más segura la generación de energía nuclear.

Más de 40 años, esta planta cerró para siempre.

Abril de 1986 – Ucrania

El 26 de abril de 1986, explotó el reactor 4 de la central de Chernobyl, en Ucrania, durante una prueba para simular un corte de suministro eléctrico.

El infame accidente resultó en la muerte de 31 personas, impactadas por un poder nuclear 200 veces superior al de las bombas de Hiroshima y Nagasaki combinadas. Alrededor de 135.000 personas tuvieron que ser evacuadas poco después.

La cantidad de muertes desde entonces por trastornos genéticos, malformaciones de órganos internos y cáncer como consecuencia de la radiación es incierta. Según algunos cálculos, la cifra se eleva a 500.000 muertos.

Marzo de 2011 – Japón

El 11 de marzo de 2011, un tsunami complicó el funcionamiento de las bombas que refrigeraban el reactor de Fukushima, en Japón. Alrededor de 19.000 personas murieron.

Se trató de un terremoto de magnitud 9, con epicentro a 130 km de la costa de la ciudad de Sendai, que sacudió la isla durante 3 minutos y desató un tsunami de 15 metros de altura, el cual embistió la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi.

El agua del mar inundó los generadores que mantenían la planta refrigerada y con ello dejaron de funcionar. Esto causó que los reactores se sobrecalentaran y se produjeran tres fuertes explosiones. Las personas que vivían en un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta se vieron obligadas a dejar sus hogares y huir del material radiactivo que se liberó. Los lugares que abandonaron se volvieron pueblos fantasma.

El gobierno japonés todavía espera revitalizar la industria nuclear, que sigue paralizada. Tal es así que unas 5000 personas siguen trabajando diariamente en la planta nuclear de Fukushima Daiichi.