Médicos descubrieron cómo las reservas de grasa ayudan a combatir las infecciones

El sistema inmunológico usa la grasa para alimentar la respuesta a la infección, según confirma un estudio publicado en «Nature Communications»

Tener michelines o una pequeña lorza en la cintura no suele gustar, pero la acumulación de grasa en el organismo puede cumplir una función clave en la salud, ya que nuestras células inmunes utilizan las reservas de grasa del cuerpo para combatir las infecciones, tal y como confirma una investigación, publicada hoy en la revista Nature Communications y que podría ayudar a desarrollar nuevos enfoques para tratar a las personas con infecciones bacterianas.

Esta investigación, impulsada por la Universidad de East Anglia y el Instituto Quadram podría ayudar a tratar infecciones en personas vulnerables y mayores. En concreto, el equipo estudió la Salmonella, una infección bacteriana que causa diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre y sepsis. Bajo esa premisa, el equipo de la UEA colaboró con el Quadram Institute y sus colegas del Earlham Institute para rastrear el movimiento y el consumo de ácidos grasos en las células madre vivas. Continuaron analizando la respuesta inmune a la infección bacteriana por Salmonella, analizando el daño hepático. Fue así como descubrieron cómo las células madre sanguíneas responden a las infecciones al adquirir ácidos grasos de alta energía de las reservas de grasa del cuerpo.

En concreto, el equipo descubrió que en la médula ósea, donde residen las células madre sanguíneas, las señales de infección impulsan a los adipocitos a liberar sus depósitos de grasa en forma de ácidos grasos en la sangre. Pero no solo eso, ya que también identificaron que estos ácidos grasos de alta energía son absorbidos por las células madre de la sangre, lo que las alimenta de forma eficaz y les permite producir millones de glóbulos blancos que combaten la Salmonella. Además, los investigadores también identificaron el mecanismo por el cual se transfieren los ácidos grasos y discuten el impacto potencial que este nuevo conocimiento podría tener en el tratamiento futuro de la infección.

El Dr. Stuart Rushworth, miembro de la Escuela de Medicina de Norwich de la UEA, asegura que «Nuestros resultados brindan información sobre cómo la sangre y el sistema inmunológico pueden responder a las infecciones. La lucha contra las infecciones requiere mucha energía y las reservas de grasa son enormes depósitos de energía que proporcionan el combustible a las células madre sanguíneas para potenciar la respuesta inmunitaria. Desarrollar el mecanismo a través del cual funciona este ‘impulso de combustible’ nos da nuevas ideas sobre cómo fortalecer la lucha de los cuerpos contra las infecciones en el futuro».

Por su parte, la Dra. Naiara Beraza, miembro del instituto Quadram avanza que «nuestros resultados nos permiten comprender cómo nuestro sistema inmunológico usa la grasa para alimentar la respuesta a la infección. Definir estos mecanismos nos permitirá desarrollar nuevas terapias para tratar infecciones en el hígado». En este sentido, el Dr. Rushworth, hace hincapié en que «en el futuro, espero que nuestros hallazgos ayuden a mejorar el tratamiento para las personas vulnerables y mayores con infecciones, al fortalecer su respuesta inmunológica. Dado que la resistencia a los antibióticos es un desafío tan presente y generalizado para la sociedad, existe una necesidad urgente de explorar formas novedosas como esta para ayudar al sistema inmunológico del cuerpo a combatir las infecciones».