Obtienen células madre de muelas del juicio, lo que podría poner fin a la polémica ética del uso de embriones

_44949926_080822muela203i.jpgInvestigadores japoneses aseguran haber extraído células madre de las muelas del juicio donadas por una niña de 10 años.
Las células obtenidas son del mismo tipo que las encontradas en un embrión humano, potencialmente capaces de convertirse en células nerviosas, óseas o de cualquier otro tipo, informaron los científicos del Instituto Nacional de Ciencia Industrial Avanzada en Japón.
Esto supondría un paso adelante a la hora de poner fin a la controversia ética sobre el uso de embriones humanos, y se suma a la posibilidad de extraer células madre de la piel anunciada recientemente por un equipo científico en Estados Unidos.
Hajime Ogushi, coordinador del equipo de investigación, explicó que la muela fue extraída hace tres años y preservada hasta hoy en frío, lo que significa que en un futuro éstas podrían almacenarse como fuente de células madre.
Ogushi explicó que aún llevará al menos cinco años aplicar clínicamente esta técnica, por ejemplo, en enfermedades óseas congénitas.
No obstante, destacó la oportunidad que esto supone a la hora de generar células madre de diferentes códigos genéticos, eliminando el riesgo de rechazo del paciente a trasplantes de tejidos u órganos.
Del mismo modo, la gente que done sus muelas del juicio en su juventud podría utilizarlas más adelante si necesitan tratamiento.
«Ya se sabía que la pulpa dentaria contiene células madre», le explicó José Manuel García, catedrático en biología celular de la Universidad de Valencia.
«La novedad sería que se puedan extraer de las muelas del juicio, que como muelas no tienen utilidad y no causarían ningún trauma para el individuo».
Y es que en los últimos años, los investigadores han logrado aislar células madre de distintas zonas del cuerpo
De hecho, las procedentes de la pulpa dentaria ya se han empleado a nivel experimental para tratar infartos de miocardio en animales.
«También se han obtenido del intestino, el problema de todo esto es cómo hacer que luego se diferencien a distintos tipos de célula», explicó García.
«A veces se empiezan a diferenciar pero no sabemos cómo lo hemos logrado, porque se utilizan muchas moléculas de las que desconocemos sus efectos. Vamos a tardar algunos años en poder avanzar».

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