Utilizando óxido de grafeno y láser lograron eliminar tumores cancerígenos

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El nuevo procedimiento probado en ratones reduce el tamaño de los tumores hasta que los elimina completamente. Foto: Jorge Muñiz

Científicos de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona lograron eliminar tumores cancerígenos con grafeno, una sustancia formada por carbono puro, y láser, según un estudio publicado en la revista científica “Carbón”.

Los grupos de investigación Física y Cristalografía de Materiales y Nanomateriales (FiCMA-FiCNA) de la URV han conseguido eliminar tumores malignos en ratones con un tratamiento que combina óxido de grafeno (un derivado del grafeno) y la luz láser.

Consiste en inyectar dentro del tumor maligno una dispersión de óxido de grafeno en suero fisiológico e iluminarlo con un láser de luz infrarroja (que penetra más en los tejidos biológicos porque absorbe menos que la luz visible).

El calor que genera el óxido de grafeno cuando se ilumina con el láser elimina las células tumorales.

El grafeno tiene la propiedad de la conversión fototérmica, es decir, que si se ilumina con un haz de luz láser genera calor, y la investigación ha evidenciado que es el agente fototérmico más eficientes que existe.

Las pruebas

Se ha ensayado en ratones y se ha comprobado que, en pocos días, el tumor reduce su tamaño hasta que se elimina completamente.

Sin embargo, existe la limitación que hay que controlar la temperatura que se alcanza dentro del tumor para que no destruya también las células sanas.

Esta generación de calor depende tanto de la potencia del láser con el que se ilumina el tumor como de la cantidad de óxido de grafeno que se ha inyectado.

La investigación es crucial porque, justamente, al determinar la eficiencia de conversión fototérmica del grafeno y sus derivados predice con exactitud la cantidad de calor que se puede generar en cada caso.

Así, se ha desarrollado un nuevo método para determinar, por primera vez, esta eficiencia de conversión fototérmica de una forma rápida y sencilla y que también puede aplicarse para determinar la eficiencia de otros agentes fototérmicos.

El tratamiento precisa una dosis de óxido de grafeno muy baja y una potencia de iluminación láser también muy reducida, lo que representa un avance considerable en la seguridad con que se realizan estos tratamientos.

El costo también es muy bajo comparado con los materiales que se vienen usando hasta ahora, como las nanopartículas de oro, lo que facilita el ensayo en seres humanos en un futuro próximo, aseguran los científicos.