Por qué a muchas mujeres les cuesta llegar al clímax

Cada orgasmo de mujer suele llegar acompañado de su propio lenguaje de gemidos, pero esta sonoridad es poco elocuente para los científicos que tratan de resolver la gran incógnita: por qué una de cada cuatro mujeres es incapaz de alcanzar tal placer.

Si el orgasmo hablara daría las claves de la anorgasmia, es decir de la falta de orgasmo. Por eso, varios grupos de investigadores están descifrando con técnicas de neuroimagen los devaneos que provoca este fenómeno en el interior del cerebro. En ello trabajan infatigables los neuropsicólogos Nan Wise y Barry R. Komisaruk, de la Universidad de Rutgers (EEUU), centrados desde hace años en penetrar en el interior del cerebro en el momento culmen y comprender qué razones podrían provocar que la mujer se bloquee, a veces incluso antes de excitarse.

Hace ya tiempo, ambos investigadores observaron la actividad cerebral de una voluntaria cuando llegaba al clímax en el interior de un escáner. Pero todavía hoy, nadie ha trazado con absoluta precisión esas regiones cerebrales que se agitan durante el orgasmo. «Sólo cuando logremos captar y entender ese lenguaje podremos dar con el tratamiento más eficaz contra la anorgasmia».

¿Qué sucede para que un grupo tan numeroso de mujeres vea cómo se interrumpe su camino al placer? Este es el primer interrogante que los investigadores tratan de aclarar. Wise y Komisaruk hablan de alteraciones funcionales del organismo y también de motivos psíquicos, al menos así lo van delatando las imágenes cerebrales obtenidas hasta ahora.

Sería una combinación de factores psicológicos, biológicos y sociales. «Pero hace falta saber cómo interaccionan todas estas causas en el cerebro durante la práctica sexual y ver en qué momento se interrumpe el camino al éxtasis», indica Wise en sus informes. Se han identificado, por ejemplo, algunas sustancias que, en cantidades escasas, dificultan la libido. Es el ejemplo de la testosterona, tanto en hombres como en mujeres. Pero los científicos de Rutgers aclaran que, si sólo fuera esto, la solución sería tan simple como administrar fármacos que impulsen esta hormona.

La insistencia en escuchar al orgasmo está presente en cualquier laboratorio sexual porque sólo su conocimiento ayudará a poner fin a las frustraciones que derivan de esta falta de respuesta sexual tan común en la población femenina. La psicóloga Cindy M. Meston, profesora de la Universidad de Texas en Austin, señala el lóbulo frontal del cerebro como el centro neurálgico del orgasmo y también de su ausencia. Aquí residen el control de los impulsos y las funciones cognitivas. «Si durante el encuentro sexual la mujer está más pendiente de su aspecto o comparando la experiencia con otras anteriores, difícilmente podrá alcanzar un nivel alto de excitación».

También la Universidad de Santa Bárbara ha prestado atención al placer femenino y ha expuesto en su página web las razones que sus investigadores sospechan que podrían ser causantes de anorgasmia:

  1. La presión que se imponen las mujeres a sí mismas y la frustración que genera la falta de deseo suficiente para conseguir el orgasmo.
  2. Falta de comunicación con la pareja para guiarle y conflictos cotidianos que empañan la libido.
  3. Miedo o pudor ante cualquier ocasión de disfrutar sexualmente.
  4. El estrés y otros sentimientos negativos que, sin querer, inhiben la sensación de placer.
  5. Sólo en casos puntuales, el motivo es un problema médico, como un trastorno cardiovascular, el efecto de un antidepresivo o de otro fármaco o un daño neurológico.

Ya que hay un interés universal, los  sexólogos, propone intensificar aún más la investigación para entender definitivamente la jerga del orgasmo: «Hay que seguir profundizando en los mecanismos cerebrales de la respuesta sexual.

Se ha invertido mucho en el comportamiento genital, pero los genitales son como las impresoras. No funcionan si la computadora no da la orden».