¿Por qué dejar de usar velas aromáticas y desodorantes ambientales?

imagesPrender velas que están hechas de parafina -el tipo que suele usarse para darle a una habitación un toque romántico por su tenue luz y suave fragancia- podría contaminar el aire en el interior de las casas, de acuerdo con un estudio científico.

Entérate por qué podría ser una buena idea desterrarlas de tu casa, así como al desodorante de ambiente.

Románticas, pero no tan saludables

“Una vela de parafina ocasional así como sus emisiones, probablemente no te afecten. Pero encender muchas todos los días durante años, o prenderlas con frecuencia alrededor de una tina en un baño sin ventilación, por ejemplo, podría causar problemas”, dijeron los investigadores del estudio presentado en la Reunión 238 de la Sociedad Americana de Química, según un comunicado de prensa.

Los químicos dañinos de este tipo de velas, son emitidos debido a que están hechas de derivados del petróleo, mientras que las velas de soja, por ejemplo, no serían perjudiciales porque están elaboradas de derivados de verduras, añadieron según el portal de la Universidad del Estado de Carolina del Sur

Además, algunas velas aromáticas -como la de fresa o vainilla- podrían liberar altos niveles de químicos, como el formaldehído, de acuerdo con una nueva investigación publicada en la revista científica Journal of Hazardous Materials.

Debes saber que el formaldehído ha sido catalogado como una sustancia capaz de causar cáncer, de acuerdo con el Programa Nacional de Toxicología de EEUU. Cabe mencionar que el estudio no especificó qué marcas de velas fueron las que se estudió pero por otro lado, los desodorantes de ambiente también podrían ocasionar problemas, ya que se descubrió que hasta el 86% de estos productos contendrían ftalatos, unas sustancias que podrían causar alteraciones hormonales, defectos de nacimiento y problemas reproductivos, de acuerdo con una investigación del Consejo de Defensa de Recursos Naturales.

Así que ya sabes, quizás lo mejor sea mantener una casa limpia para no tener necesidad de “aromatizarla”.