Pruebas muestran que la cirugía de la arteria carótida y la colocación de un stent presentan la misma efectividad en la prevención de los accidentes cerebros vasculares

Los médicos ahora tienen dos opciones seguras y eficaces para tratar a sus pacientes en riesgo de accidente cerebrovascular, según un investigador de la Clínica Mayo, en Jacksonville, Florida, que lideró un extenso ensayo clínico financiado por los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health, NIH) que experimentaba la intervención quirúrgica o el uso del stent para abrir una arteria carótida bloqueada.

Los resultados, que fueron publicados en la edición en línea del 26 de mayo del New England Journal of Medicine, también muestran “excelente seguridad y resultados a largo plazo para pacientes con síntomas de accidente cerebro vascular, así como para los pacientes sin tales síntomas”, afirma el investigador principal nacional, Thomas Brott, M.D., profesor de neurología y director de investigación en el campus de la Clínica Mayo en Florida.

En comparación con otros grandes ensayos a nivel internacional de prevención de accidentes cerebro vasculares, el estudio Endarterectomía de Revascularización Carótida vs. prueba de Stenting (CREST) resulta particular por el hecho de que aproximadamente la mitad de los pacientes tratados no tenían síntomas de la enfermedad carotídea, mientras que la otra mitad había experimentado síntomas recientes como un accidente cerebrovascular menor no invalidante o accidente cerebrovascular isquémico transitorio (AIT).

Los resultados del estudio CREST pueden documentar decisiones de tratamiento para ambos grupos de pacientes, en contraste con los resultados de los ensayos recientes llevados a cabo en Europa. Esto es importante porque más de la mitad de las cerca de 140.000 cirugías de carótida y procedimientos de colocación de stent realizados cada año en los EE. UU. se llevan a cabo para pacientes sin síntomas.

Los investigadores dicen que, si bien los resultados muestran que la cirugía y la colocación de stents arrojaron muy buenos resultados a largo plazo, diferían en las

semanas siguientes al procedimiento —los pacientes que recibieron un stent tuvieron menos ataques cardíacos y los pacientes tratados quirúrgicamente tuvieron menos accidentes cerebro vasculares. La edad también hizo la diferencia, así lo afirman —las personas menores de 70 años presentaron mejores resultados con los stents, mientras que los mayores de 70 años presentaron mejores resultados con la cirugía.

El accidente cardiovascular, una interrupción de flujo sanguíneo al cerebro, es la tercera causa principal de muerte en los Estados Unidos. Una causa importante es la acumulación de colesterol en la arteria carótida y el tratamiento eficaz tradicional ha sido la Endarterectomía carótida (Carotid endarterectomy, CEA), cirugía para despejar la obstrucción. Más recientemente, los especialistas vasculares han utilizado la colocación de stent en la arteria carótida (Carotid artery stenosis, CAS), un procedimiento menos invasivo que consiste en introducir un stent y expandir un pequeño dispositivo de protección en la arteria para ampliar el área bloqueada y capturar cualquier placa desplazada.

Pero no hay claridad acerca de cuáles son los riesgos y beneficios comparativos de estos dos procedimientos. Para averiguarlo, los Institutos Nacionales de Salud financiaron el estudio CREST. El estudio CREST, uno de los mayores ensayos aleatorios de prevención de accidentes cerebro vasculares alguna vez realizado, involucró a 2.502 pacientes en 117 centros en los Estados Unidos y Canadá entre 2000-2008.

Los resultados sugieren que se justifica el enfoque agresivo a la prevención de los accidente cerebro vasculares en los EE. UU., afirma el Dr. Brott.

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