Que están haciendo los gobiernos del mundo para proteger la capa de ozona

ozono_31.jpgPor: Jose Infante Ferrucho
En la década de 1980 los científicos descubrieron que la actividad humana agotaba la capa protectora de ozono en la atmósfera de la Tierra. Los gobiernos de todo el mundo respondieron con un acuerdo para limitar la producción y el uso de casi 100 sustancias que destruyen el ozono.
El Protocolo de Montreal, ratificado por 191 países, ayudó a reducir la producción de sustancias químicas que agotan el ozono en más de un 95 por ciento, de más de 1,8 millones de toneladas métricas en 1987 a 83.000 toneladas métricas para finales de 2005, según informa la Organización Meteorológica Mundial. Como resultado de ello, la capa de ozono sobre la mayor parte del planeta no se ha reducido desde 1998 y se anticipa que volverá a los niveles de antes de 1980 entre los años 2050 y 2075.
Este es quizá el primer caso registrado en el que los gobiernos de todo el mundo cooperan con éxito para resolver una crisis ambiental, mundial e inminente.
CONCEPTOS BÁSICOS DEL OZONO
¿Qué es el ozono?
El ozono es un gas que se encuentra presente de manera natural en la atmósfera de la Tierra y está compuesto de tres átomos de oxígeno unidos (O3). El ozono se forma cuándo la luz ultravioleta separa una molécula de oxígeno (O2), produciendo dos átomos de oxígeno (O). Cada átomo de oxígeno se combina con una molécula de oxígeno para producir ozono (O + O2 = O3). La producción de ozono se equilibra con su destrucción por parte de los gases atmosféricos como el bromo y el cloro.
¿Dónde está el ozono?
El diez por ciento del ozono está en la capa más baja de la atmósfera (la troposfera), entre la superficie terrestre y una altitud de entre 10 y 16 kilómetros. El 90 por ciento del ozono está en la estratosfera, que ocupa desde lo más alto de la troposfera hasta una altitud de 50 kilómetros.
El ozono estratosférico, al que los científicos se refieren como la capa de ozono, no es del mismo espesor en todas partes de la Tierra. La capa de ozono es más delgada sobre la Antártida, debido a las condiciones atmosféricas especiales que concentran sustancias químicas que destruyen el ozono.
¿Qué hace el ozono?
Dependiendo de su ubicación en la atmósfera, el ozono puede ayudar o perjudicar a la vida en la Tierra. En la troposfera, el ozono actúa principalmente como contaminante, un componente de contaminación ambiental del smog que daña el sistema respiratorio de los animales y reduce el crecimiento de las plantas. (La cantidad de ozono que ocurre naturalmente en la troposfera es demasiado pequeña como para amenazar la salud humana o el medio ambiente; gran parte del ozono dañino del smog se forma cuando la luz del sol reacciona con los hidrocarburos y los óxidos de nitrógeno, productos derivados de automóviles y centrales eléctricas que funcionan con combustibles fósiles).
En la estratosfera, el ozono absorbe parte de la radiación ultravioleta del sol que es biológicamente perjudicial (radiación UV-B), lo que protege a las plantas y animales de varios daños como el cáncer de piel y las cataratas en los seres humanos.
PEQUEÑA CANTIDAD, GRAN IMPACTO
Si se tomaran todas las moléculas de ozono que se encuentran en la atmósfera, se trajeran a la superficie terrestre, y se distribuyeran uniformemente en todo del mundo, la capa de ozono resultante sería de menos de medio centímetro de grueso. Aún así, los científicos piensan que la vida en la tierra probablemente no habría evolucionado ni podría existir hoy sin la capa protectora de ozono en la estratosfera. Su agotamiento debido a gases producidos por la actividad humana ha sido especialmente alarmante para los científicos, dada la gran importancia del ozono para la vida en la Tierra.
Los gases que contienen cloro y bromo son los más dañinos para el ozono estratosférico. En 1974, Mario Molina y Sherwood Rowland descubrieron que unos de los gases más destructivos que contienen cloro son los clorofluorocarbonos (CFC), sustancias químicas sintéticas que se utilizan como propulsores en las botellas de rociar y como refrigerantes en frigoríficos y acondicionadores de aire. En 1985, Joseph Farman y sus colegas encontraron un agotamiento drástico de la capa de ozono sobre el Antártico, un agujero en el ozono que resulta de la reacción del ozono con cloro y bromo derivados de clorofluorocarbonos y otros gases producidos por la actividad humana.
Los clorofluorocarbonos se desarrollaron en los años treinta y fueron utilizados para aplicaciones industriales, comerciales y en los hogares porque no son tóxicos, no son inflamables y no reaccionan con otros compuestos químicos cerca de la superficie terrestre.
“Cuando se inventaron, fueron compuestos maravillosos”, dijo a America.gov Anne Douglas, científica adjunta del proyecto del satélite Aura de la NASA. Aura vigila la composición química de las capas superior e inferior de la atmósfera de la Tierra.
Antes de la invención de los clorofluorocarbonos, los frigoríficos usaban gases peligrosos, como el amoniaco, dice Douglas. Los clorofluorocarbonos, por otro lado, son relativamente inertes y no reaccionan cerca de la superficie terrestre. “Lo que los hace peligrosos para el ozono, el hecho de que no se dividan a menos que estén a 30 kilómetros [de altitud], es precisamente lo que los hace seguros para las personas”, agregó Douglas.
Una vez en la atmósfera, los CFC se elevan lentamente, lleva cinco o seis años para que los gases liberados en la superficie alcancen la estratosfera. La radiación UV-B en la estratosfera reacciona con los CFC, liberando un átomo de cloro de una molécula de CFC. El átomo de cloro reacciona con una molécula de ozono (O3) que se rompe y forma una molécula de oxígeno ordinaria (O2) y una molécula de monóxido de cloro (Cl+O), ninguna de las cuales absorbe radiación UV-B.
Un solo átomo del oxígeno (O) puede reaccionar con el monóxido de cloro, liberando el átomo de cloro y formando una molécula de oxígeno ordinaria (O2). El átomo de cloro queda entonces libre para romper otra molécula de ozono (O3). Un átomo de cloro puede repetir este ciclo miles de veces, eliminando miles de moléculas de ozono.
EL PROTOCOLO DE MONTREAL
El 16 de septiembre de 1987, los representantes de 24 países firmaron el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, que limita la producción y el uso de casi 100 sustancias que destruyen el ozono estratosférico. El acuerdo ha sido ratificado por 191 países. (En 1978, Estados Unidos había prohibido propulsores con CFC virtualmente para todos los productos de aerosol hechos en Estados Unidos).
En un informe de seguimiento de 2006, auspiciado por la Organización Meteorológica Mundial, los expertos científicos internacionales notaron indicaciones incipientes de recuperación del ozono estratosférico.
“Como consecuencia del Protocolo de Montreal, la cantidad total de gases que agotan el ozono en la atmósfera ha comenzado a disminuir en los últimos años”, según lo que indica la Evaluación científica del agotamiento del ozono. “Si los países del mundo continúan cumpliendo con las disposiciones del Protocolo de Montreal, la disminución continuará durante todo el siglo XXI”.
Los CFC pueden quedarse en la atmósfera durante 100 años de manera que llevará ese mismo tiempo ver los efectos completos de la disminución de las emisiones de CFC en la recuperación de la capa de ozono.

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