Qué te sucede cuando no haces el amor por mucho tiempo

Hacer el amor periódicamente aporta muchos beneficios al organismo: mantener un sueño reparador, reducir la tasa de mortalidad de los seres humanos, disminuir los riesgos cardíacos, ser un analgésico natural, quemar grasa y reducir el estrés.

Entonces, ¿Qué pasa cuando no se tienen relaciones sexuales durante mucho tiempo?

Para muchas personas la abstinencia sexual no está dentro de las opciones/condiciones de su vida. Hay otras que por diversas razones, como el término de una relación de pareja, enfermedad o viudez, no tienen vínculos sexuales por un largo período de tiempo.

Según un estudio de neuropsicología del Hospital Real de Edimburgo, tener relaciones sexuales tres veces por semana ayuda a rejuvenecer dándole a la persona la apariencia de tener entre siete y 12 años menos.

Pero, ¿qué tan riesgoso o beneficioso podría ser para las personas tener una abstinencia sexual prolongada?

La abstinencia sostenida puede evidenciar “debilidades” ya presentes en la personalidad de cada uno. Por ejemplo, si tiende a despreciarse, deprimirse, emocionarse negativamente o asilarse de sí mismo, la abstinencia podría amplificar estos riesgos.
Lo recomendable, según los especialistas, depende del estilo de vida de cada persona. Si se está estudiando, trabajando intensamente o preparando una maratón, lo ideal es no abstenerse por más de un mes.

Por el contrario, si una persona no puede tener sexo por viudez, enfermedad o porque quiere estar tranquilo y esto no le genera molestia, incomodidad o sufrimiento, no tendría por qué ser un problema.

¿Por qué se abstienen las personas?

Según investigaciones médicas, algunos hombres presentan miedos de tener erecciones insuficientes y se vuelven evitativos. Las mujeres, por su parte, tienden a sentir miedo de no saber cómo tener sexo, convencidas de que sus talentos eróticos se pierden para siempre por la falta de práctica.
Muchas veces los especialistas en sexualidad recomiendan la abstinencia en las parejas para abrir una posibilidad de volver a disfrutar de besos, masajes y caricias excitantes.